El Coloso de Dionisos y los kuroi de Flerio, estatuas griegas del siglo VI a.C. que permanecen inacabadas en las canteras de Naxos

Kuros de Apolona / foto Mila Atkovska – Shutterstock

La isla de Naxos en la mayor de las Cícladas en extensión, famosa y codiciada desde tiempos antiguos por su riqueza y su mármol blanco, con canteras explotadas hasta la actualidad (solo las de mármol cristalino). Al igual que sucede en canteras egipcias, donde quedaron obeliscos, o en las de Rapa Nui, con moái, a medio terminar, en las de Naxos podemos encontrar antiguas estatuas que nunca llegaron a ejercer la función para la que estaban destinadas y que hoy forman parte, pintoresca, del paisaje.

Las principales canteras antiguas de la isla están al norte, en la colina de Agios Ioannis cerca de la localidad de Apolonas, y en la región de Melanes. Las modernas se encuentran en la parte central, en torno a Kinidaros.

El Coloso de Dionisos o Kuros de Apolona / foto Paolo Trovo – Shutterstock

En una de las cercanas a Apolonas encontramos al Coloso de Dionisos, una estatua de 10,7 metros de altura y 80 toneladas de peso, inacabada y tendida en el suelo. Se trata de un kuros, un tipo de escultura característico de los siglos VIII-VI a.C. que representa a un hombre joven.

Como la mayoría de los kuroi, durante mucho tiempo se la consideró una representación de Apolo. En 1932 Wilhelm von Massow la identificó como una escultura de Dionisos, de ahí el nombre popular Coloso de Dionisos. En realidad, como decíamos, se trata de un kuros y su nombre oficial es Kuros de Apolonas.

Detalle de la cara del kuros de Apolonas / foto Olaf Tausch en Wikimedia Commons

Al estar inacabada la talla es muy tosca, aunque tanto el cuerpo como la cabeza, barba, orejas y el comienzo del pelo son fácilmente reconocibles. Los brazos presentan todavía forma de rectángulos rudimentarios y los pies, que reposan sobre un zócalo de medio metro de altura, apenas están delimitados. El mármol con que está hecho, el de la propia cantera donde yace, tiene un color más grisáceo y rayas que indican mayor nivel de impureza que el de otras partes de la isla.

No se sabe muy bien por qué fue abandonado. Es cierto que tiene grietas, ya recogidas por Schaubert en un boceto de 1835 para un grabado en bronce, pero se desconoce si se produjeron en el momento de la talla o son posteriores. Las guías turísticas de la zona incluyen explicaciones diversas, como que el dueño no pudo pagar la estatua, o que las grietas hicieron desistir de avanzar en su creación. Ninguna puede ser demostrada. El consenso de los arqueólogos es que debía ser demasiado pesada para transportarla.

Otra vista del kuros de Apolonas / foto Zde en Wikimedia Commons

En el kuros se aprecian agujeros, resultado del trabajo con cinceles de bronce, picos y martillos, que debían haber sido suavizados y disimulados con cinceles más finos en una fase posterior.

En la localidad de Melanes hay otros dos kuroi igualmente inacabados pero más pequeños. El primero tiene una altura de 4,7 metros y el segundo de 5,5, pesando 5 y 7 toneladas respectivamente. El pequeño se encuentra en un jardín de la localidad, mientras que el otro permanece en la cantera situada en las cercanías.

Kuros de Flerio / foto Martin Kraft en Wikimedia Commons

El que está en el jardín no tiene pies y la parte inferior de la pierna derecha está rota. Además presenta numerosas marcas de cinceles por toda su superficie. La teoría de los expertos es que este kuroi se rompió cuando estaba siendo transportado, y por ello se dejó abandonado.

El otro, al que también se le llama kuros de Potamia o kuros de Faranga se sitúa en un afloramiento de mármol de unos 300 metros de altura. Tiene las piernas rotas, con los pies separados y colocados sobre una base reciente de hormigón. Le falta la cara y yace de espaldas, probablemente en el mismo lugar alejado de la roca de la que fue cortado, donde se dejó caer apenas iniciado el transporte. Lo más probable es que se rompiese al iniciar el transporte, y por esa razón quedó también abandonado.

Kuros de Faranga / foto Zde en Wikimedia Commons

Hoy en día el mármol de Naxos se sigue utilizando en la isla, principalmente para los marcos y dinteles de puertas y ventanas, esculturas y motivos decorativos. Alrededor de 5.000 metros cúbicos del mármol más puro se exportan anualmente a otros países.

Fuentes: Litos Online / Ferienhäuser in Azalas / Greek Reporter / Wikipedia.