Un análisis matemático de los misteriosos Tambores de Folkton sugiere que pueden ser unidades de medida para la construcción de Stonehenge

Tambores de Folkton / foto Johnbod en Wikimedia Commons

Hace algún tiempo le dedicamos un artículo a Los enigmáticos Tambores de Folkton, encontrados en la tumba de un niño del Neolítico. Allí ya apuntábamos la rareza de estos artefactos encontrados en 1889 cerca de la localidad de Folkton en Yorkshire del Norte: no se han descubierto artefactos similares en ningún yacimiento europeo y, por ahora, no se conoce cual era su función exacta.

Se trata de tres cilindros de caliza macizos con forma de tambor, de entre 12 y 15 centímetros de diámetro y entre 8 y 12 de alto, que tienen grabados geométricos y antropomorfos. La parte superior de los cilindros presenta decoración de círculos concéntricos y dos de ellos incluyen un par de ojos estilizados que parecen representar una cara humana. Se estima que datan de la misma época que Stonehenge, entre el 2600 y el 2000 a.C.

Detalle de uno de los Tambores de Folkton / foto Johnbod en Wikimedia Commons

Fueron hallados en la tumba de un niño, lo que llevó a los investigadores a deducir que podrían tener alguna relación con la infancia, con el paso a la edad adulta o con el estatus social del niño en cuestión. Pero el caso es que hasta ahora no existe ninguna teoría concluyente al respecto. Es decir, que desconocemos para qué servían.

Ahora un nuevo estudio, basado en un análisis matemático de los artefactos, propone que pueden haber sido utilizados como unidades estandarizadas de medida en la construcción de Stonehenge y otros monumentos antiguos.

Publicado por investigadores de las universidades de Londres y Manchester en British Journal for the History of Mathematics, el estudio sugiere que los tambores cilíndricos pudieron permitir a los constructores de la etapa neolítica británica (4000–2500 a.C.) medir con precisión los círculos de piedra y demás estructuras similares a Stonehenge descubiertas en las islas Británicas.

proponemos que existe una relación directa entre el diseño del monumento de Stonehenge y los artefactos de caliza conocidos como los Tambores Folkton y Lavant, en los que los Tambores representan los estándares de medición que eran esenciales para la construcción precisa y reproducible de los monumentos

Para ello enrollarían una cuerda de medición alrededor del exterior del tambor, con el fin de obtener la longitud adecuada. En cuanto a las decoraciones exteriores de los artefactos, el estudio indica que pueden ser las instrucciones codificadas relativas a las rotaciones.

Los tambores de Folkton expuestos en el Museo Británico / foto Jononmac46 en Wikimedia Commons

Los tambores más grandes poseen circunferencias cercanas a los 3 metros, que van decreciendo en los más pequeños, de modo que permitirían formar una secuencia matemática armónica. Por ello consideran que esta diferencia de tamaño entre los tambores es deliberada para permitir su uso como estándares de medición lineal.

En cualquier caso, el hecho de que fueran encontrados en la tumba de un niño no descarta las anteriores teorías al respecto, en cuanto a las implicaciones que los artefactos pudieron tener en el crecimiento o el ciclo de vida humano.

Fuentes: The chalk drums from Folkton and Lavant: Measuring devices from the time of Stonehenge (Anne Teather, Andrew Chamberlain, Mike Parker Pearson) / IFLScience.