Megástenes, el geógrafo griego del siglo III a.C. que describió el Himalaya y calculó la longitud y latitud de la India

Al igual que sucede con muchas obras perdidas de la Antigüedad, su contenido se puede reconstruir parcialmente por las citas de autores posteriores. Es lo que ocurrió por ejemplo con la historia fenicia de Sanjuniatón. Y también con la obra de Megástenes titulada Indica, donde relata su viaje a la India en el siglo III a.C.

Megástenes nació en el año 350 a.C. en la península anatolia, siendo testigo de las conquistas de Alejandro Magno y el posterior reparto de su imperio por los diádocos. Poco se sabe de su vida hasta que lo encontramos en la corte de Seleuco I Nicátor, cuyo reinado se inició en el año 305 a.C.

Busto de Seleuco I procedente de la Villa dei Papiri en Herculano / foto Miguel Hermoso Cuesta en Wikimedia Commons

Seleuco, que había sido uno de los generales de Alejandro Magno, se hizo con el control definitivo de la parte Este, la más extensa del imperio, tras la batalla de Ipsos en 301 a.C. Sus dominios abarcaban desde Anatolia, Babilonia y Persia hasta los bordes del Imperio Maurya en la India.

Megástenes debía ser una persona de confianza para el seleúcida, pues éste lo envió como embajador a la India frente al Imperio Maurya. No se conoce la fecha exacta de la embajada, aunque los historiadores están convencidos de que tuvo que ser antes del 288 a.C., ya que en ese año murió el emperador Chandragupta, y se sabe que se entrevistó con él en su capital Pataliputra. Algunos historiadores sitúan la visita entre 302 y 298 a.C.

Estatua de Chandragupta / foto dominio público en Wikimedia Commons

En cualquier caso, Seleuco y Chandragupta se habían enfrentado en una guerra que duró dos años, entre 305 y 303 a.C. Finalmente cesaron las hostilidades con derrota de Seleuco y se restablecieron las relaciones diplomáticas. Es probable que este fuera el escenario del viaje del embajador Megástenes hacia 304–303 a.C. Si fue él el encargado de negociar la paz (Bosworth opina que el viaje tuvo lugar diez años antes), no lo hizo demasiado mal: Seleuco casó a su hija Helena con Chandragupta, y éste le regaló al griego 500 elefantes de guerra, que le vinieron muy bien en 301 a.C. en la batalla de Ipsos frente a Antígono, y luego en la de Corupedio frente a Lisímaco en 281 a.C. Claro que a cambio Seleuco le cedió al maurya extensos territorios.

El imperio de Chandragupta antes y después de la guerra con Seleuco / foto Rowanwindwhistler en Wikimedia Commons

Lo que dicen las fuentes, sin revelar la fecha, es que Megástenes vivió en la corte de Sibirtio, el sátrapa de Aracosia, que gobernaba sometido a Seleuco, y solía visitar a Chandragupta:

De nuevo el sur de Asia puede ser dividida en cuatro partes, de las cuales Eratóstenes y Megástenes hacen de la India la más grande. Este último autor vivía con Sibirtio, el sátrapa de Aracosia, y cuenta que visitaba frecuentemente a Chandragupta, rey de los indios (Flavio Arriano, Anábasis de Alejandro, V–6.2)

Como decíamos al principio, Megástenes recogió su viaje, o viajes a la India en un libro hoy perdido titulado Indica, reconstruido parcialmente por el filólogo John Watson McCrindle a finales del siglo XIX, a través de las citas de otros autores como Flavio Arriano, Diodoro de Sicilia, Estrabón o Plinio. Se conocen por ello las partes de la India que visitó: entró al subcontinente a través de la Pentapotamia (los cinco ríos afluentes del Indo) en el actual Panyab, dejando una descripción de los mismos. Desde allí siguió la ruta real hasta Pataliputra, desviándose más tarde al sur hasta Madurai y la isla de Taprobane (Sri Lanka), regresando muy posiblemente por el mismo camino.

Ruinas de Pataliputra / foto dominio público en Wikimedia Commons

Pero no todos los autores le dan la misma credibilidad. Estrabón, por ejemplo, rebate muchas de sus afirmaciones, porque Indica contiene muchas historias más o menos fantásticas sobre personas con características físicas extrañas (pies del revés, orejas enormes, etc.). Se cree que Megástenes exageró algunos hechos porque trataba de demostrar que la India era un territorio inexpugnable, justificando así la derrota de Seleuco, no en vano estaba al servicio de éste. Pero también cabe la posibilidad de que los autores posteriores hubieran malentendido algunas de sus descripciones al transcribirlas.

Entre los datos interesantes que encontramos en Indica está el cálculo que Megástenes hizo de del tamaño de India, tal y como lo encontramos citado por Arriano:

Para Megástenes, en cambio, la latitud de la India va de Este a Oeste, es decir, lo que los demás denominan longitud, y afirma que esta magnitud es de dieciséis mil estadios por su parte más corta. En el sentido norte-sur (lo que él llama longitud) mediría, según él, unos veintitrés mil trescientos estadios por su parte más corta. (Flavio Arriano, Anábasis de Alejandro VIII–3.7)

La longitud de 16.000 estadios equivaldría a 2.786 kilómetros, mientras que la latitud de 23.300 estadios serían 4.057 kilómetros, unas medidas bastante similares a las aportadas por Eratóstenes unas décadas más tarde.

Los fragmentos conservados incluyen datos sobre fauna, flora, costumbres, geografía, historia, y todo lo que Megástenes consideró de interés reflejar en Indica.

Aprendí de Megástenes que hay en el Mar Índico un pequeño tipo de pez que nunca se ve con vida, ya que siempre nada en aguas profundas y sólo flota en la superficie después de muerto. Si alguien lo toca se desmaya, y no solo eso, incluso muere por fin (Claudio Eliano, Sobre la naturaleza de los animales, VIII–7)

Evidentemente, se trataba de la Electrophorus electricus o anguila eléctrica, que puede emitir descargas de hasta 850 voltios. También contaba que la isla de Taprobane (Sri Lanka) estaba separada del continente por un gran río, y que allí se producían abundantes perlas y oro. Respecto al oro encontramos el que es quizá el pasaje más famoso de su obra:

Nearco dice que ha visto con sus propios ojos las pieles de las hormigas buscadoras de oro, y que son parecidas a las del leopardo. Pero Megástenes, acerca de estas hormigas, dice lo siguiente: que entre los derdas, una etnia india muy populosa que vive hacia el este y en una zona montañosa, hay una meseta de unos tres mil estadios de circunferencia, y que bajo ella hay minas de oro cuyos mineros son hormigas, unos animales que no son más pequeños que zorros, tienen una rapidez extraordinaria y viven de lo que cazan. Excavan la tierra en invierno y la amontonan ante las entradas, como los topos. Y las pepitas de oro necesitan poca fundición. Y los vecinos van a escondidas en busca de las pepitas montados en bestias de carga, pues si lo hacen abiertamente las hormigas luchan y los persiguen en su huida, alcanzándolos y aniquilándolos a ellos y a sus monturas. Para pasar desapercibidos ponen trozos de carne de piezas de caza por aquí y por allá, y al ser las hormigas atraídas a otro lado, cogen las pepitas y las venden en bruto a mercaderes en el precio que sea, al no saber fundirlo. (Estrabón, Geografía XV.1.44)

Vista de un tramo del Himalaya / foto Kaustabh en Wikimedia Commons

Y por supuesto hace referencia a la cordillera del Himalaya (Imao), de la cual dice que los soldados de Alejandro la llamaron Cáucaso, quizá porque les recordaba el otro Cáucaso situado entre el Mar Negro y el Caspio.

La India está limitada por el norte, desde Ariana hasta el mar Oriental, por los confines del Tauro, que los indígenas llaman, sucesivamente, Paropamiso, Emodo, Imao y de otros modos, región que los macedonios llaman Cáucaso (Estrabón, Geografía XV.1.11)

No se sabe exactamente cuantas veces estuvo Megástenes en la India (por lo que dice Arriano parece que hizo varias visitas) ni cuanto tiempo empleó en recorrerla. Tampoco conocemos nada de su vida posterior a la famosa embajada ni la fecha de su muerte.

Su Indica está considerado como la primera descripción occidental sobre la India y la llanura del Ganges, y de hecho él es el primer embajador extranjero mencionado en la historiografía del subcontinente.

Fuentes: Indika (Megastenes) / Ancient India as described by Megasthenes and Arrian (J.W. McCrindle) / Megasthenes: Indika / The Historical Setting of Megasthenes’ Indica (A.B. Bosworth) / The Reliability of Megasthenes ( Truesdell S.Brown) / Megasthenes and Indian Religion (Allan Dahlaquist) / Wikipedia.