Cómo los antiguos egipcios inventaron las etiquetas para el vino

Fases de la elaboración del vino en la pintura de una tumba egipcia / foto dominio público en Wikimedia Commons

A muchos puede parecerles extraño que Egipto sea hoy en día uno de los mayores productores de vino del mundo, con una cantidad anual similar a la británica. Pero el caso es que la producción de vino está ligada a Egipto desde hace muchos siglos.

Evidentemente no fueron los antiguos egipcios quienes lo inventaron. Los arqueólogos han situado los comienzos de su elaboración en una extensa zona al sur del Cáucaso, entre los actuales Georgia, Turquía, Armenia e Irán, entre el 8000 y el 5000 a.C.

Durante la Edad del Bronce tanto el cultivo de la uva como la elaboración del vino se fue extendiendo por Asia y Europa, alcanzando China y la Península Ibérica, donde los fenicios encontraron ya a su llegada viñedos. Y por supuesto la nueva bebida se incorporó al comercio y a las rutas mercantiles en todo el mundo antiguo.

Ánforas egipcias en el Museo del Louvre / foto Med en Wikimedia Commons

En Egipto surgió toda una industria vinícola desde el siglo XXVII a.C., probablemente importada de Canaán, durante la tercera dinastía.

Los egipcios controlaron las rutas del vino entre 1550 y 1070 a.C. Para poder transportar y conservar el vino con seguridad introdujeron por primera vez ánforas estandarizadas selladas con juntas de cañas y barro y recubiertas de brea en su interior, que evitaban que se estropease en los trayectos largos. Algunas de estas ánforas, todavía con vino, se encontraron en las tumbas de Semerjet y Tutankamon.

El pueblo egipcio consumía preferentemente cerveza, quedando el vino reservado para el faraón, los sacerdotes y las clases altas, excepto en fechas señaladas, como los festivales de la diosa de la vendimia, Renenutet, o el de Hathor. Según Plutarco los egipcios pensaban que el vino era:

la sangre de los que alguna vez habían luchado contra los dioses, y de los cuales, cuando cayeron y se mezclaron con la Tierra, creyeron que las vides habían brotado. Esta es la razón por la que la embriaguez hace que los hombres pierdan los sentidos y los enloquezcan, ya que entonces se llenan de la sangre de sus antepasados (Plutarco, De Isis y Osiris 6)

Ánforas en la tumba de Tutankamon / foto Lucas en Wikimedia Commons

Con el comercio del vino surgió también el marcado, que en principio solo identificaba el contenido de las ánforas. Así, el más antiguo es un sello cilíndrico babilónico de hace unos 6.000 años, que se usaba para estampar las ánforas indicando que contenían vino (y que representa a un grupo de personas en actitud alegre, como no podía ser de otra manera).

Pero los egipcios añadieron toda una serie de informaciones a estas marcas, creando las que se consideran como las etiquetas vinícolas más antiguas conocidas. El etiquetado de las ánforas se realizaba directamente sobre el barro húmedo, o se utilizaban ostraca (piedra caliza, loza o cerámica escritas a mano).

Etiqueta en un fragmento conservado en el MET / foto dominio público en el Metropolitan Museum

En ellas se incluían uno o más de los siguientes datos:

  1. El año en que el vino había sido presentado al faraón, que solía coincidir con el año de producción.
  2. Su calidad, que iba de genuino a bueno y muy bueno.
  3. La ocasión en que había sido presentado, por ejemplo, los festivales del año nuevo.
  4. La región geográfica donde había sido producido.
  5. El nombre del propietario de los viñedos (la mayoría llevan el nombre del faraón correspondiente, pues lo viñedos eran en su mayoría de propiedad real).
  6. El nombre o título de la persona que ofrecía el vino al faraón.
  7. El nombre del viticultor jefe.
  8. Y en ocasiones la capacidad del recipiente.

Curiosamente, de las ánforas con vino encontradas en la tumba de Tutankamon los investigadores pudieron constatar que los egipcios llevaban un registro de los años con mejores cosechas, pues con el faraón solo se enterró vino de determinados años concretos.

Etiqueta en fragmento conservado en el MET / foto Expedición iMalqata

También apreciaban los vinos añejos, ya que el contenido de algunas ánforas tenía 200 años de antigüedad en el momento en que fueron depositadas como ofrendas funerarias en las tumbas. Las más antiguas de todas se hallaron en las tumbas de Horus Escorpión II y Narmer en Abidos, de finales del IV milenio a.C.

Fuentes: Wine of Egypt’s Golden Age: An Archaeochemical Perspective (P.E. McGovern) / Wine Making in Ancient Egypt / Wine & Wine Offering In The Religion Of Ancient Egypt (Mu-Chou Poo) / Vinography / Vinepair / Winedesign / Wikipedia.