La escalera de madera más antigua de Europa, encontrada en una mina de la Edad del Bronce de cuyos túneles solo se ha explorado un 2 por ciento

Uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo es el de la villa austríaca de Hallstatt, situada a la orilla del lago del mismo nombre y al pie del Hoher Dachstein, la cima más alta de los Alpes del Salzkammergut.

Allí se explotó desde tiempos prehistóricos una mina de sal, que pasa por ser la más antigua del mundo, estando documentado su uso desde alrededor del año 1500 a.C. aunque se sabe que la explotación comenzó mucho antes.

Interior de la mina de sal de Hallstatt / foto Andrew Bossi en Wikimedia Commons

En 1846 Johann Georg Ramsauer encontró en Hallstatt una necrópolis prehistórica con más de 2000 tumbas pertenecientes a los siglos VIII-V a.C.

Antes, en 1734 se descubrió en el interior de la mina una momia perfectamente conservada por la sal del entorno, posiblemente un trabajador que hacia el año 1000 a.C. pereció sepultado por un derrumbe. Como no sabían qué hacer con ella la enterraron en el cementerio del pueblo, donde por desgracia se degradó rápidamente. Hoy se puede ver una reproducción en el museo de la mina.

Otra imagen del interior de la mina / foto Karelj en Wikimedia Commons

Ramsauer excavó la necrópolis durante la segunda mitad del siglo XIX, con la particularidad de que no halló ninguna tumba pobre. En todas ellas encontró tal riqueza de bienes funerarios que dio por hecho que los pobladores de Hallstatt llevaban una vida muy por encima del nivel de subsistencia. Asimismo esto sugiere que no existían las clases sociales, sino que la gran riqueza proporcionada por la mina era repartida prácticamente a partes iguales de manera equitativa, algo ciertamente inusual en la historia de la humanidad.

De los abundantes restos, objetos y artefactos encontrados en la necrópolis (cerámica, espadas de hierro y bronce, brazaletes, agujas, broches, etc.) se concluyó que entre los años 800 y 500 a.C. se desarrolló allí una cultura avanzada con un estilo muy característico, que luego se extendió por toda Europa y a la que hoy se conoce como cultura de Hallstatt.

Extensión de la Cultura de Hallstatt / foto NordNordWest en Wikimedia Commons

Sin embargo no ha sido posible encontrar restos del asentamiento primitivo. Se supone que debe estar bajo la actual localidad, que ocupa prácticamente todo el espacio disponible entre la montaña y la orilla del lago. De hecho, hasta 1890 en que se construyó la carretera, solo se podía llegar a Hallstatt en barco o por estrechos caminos que no permitían el paso de vehículos.

Hacia el año 400 a.C. la montaña colapsó, derrumbándose sobre la mina y sepultándola. Nunca más volvió a tener la importancia de tiempos pasados, y durante la Antigüedad y la Edad Media apenas se tienen noticias de Hallstatt. En 1595 la explotación se reabrió, construyéndose una tubería de troncos para transportar la salmuera hasta Ebensee, situada a 40 kilómetros. Esta tubería está considerada la más antigua del mundo y todavía continua en uso hoy en día.

La rampa de acceso a la mina / foto Salzwelten

Las investigaciones llevadas a cabo dentro de la mina reportaron todo un tesoro arqueológico, ya que la sal permitió la conservación casi perfecta de materiales orgánicos. En ella se han encontrado restos de comida, herramientas (picos de bronce, mazas de madera, palas), tejidos como abrigos de piel y lana, zapatos de cuero, e incluso mochilas de los mineros. El hallazgo más antiguo es un zapato que data del año 5500 a.C.

Desde el Neolítico se excavaron en total unos 65 kilómetros de galerías, de los que se calcula que se obtuvieron alrededor de 2 millones de metros cúbicos de sal. No obstante, tan solo un 2 por ciento de las galerías han sido exploradas hasta el momento (que por cierto, se pueden visitar deslizándose por una especie de tobogán, véase el video al final) desde que comenzaron las investigaciones en 1960.

Esquema de la entrada a la mina / foto D. Groebner – Hans Reschreiter – Naturhistorisches Museum Wien

Uno de los hallazgos más impresionantes y mejor conservados, en palabras de los expertos, es una escalera de madera que data del año 1108 a.C. Se utilizó para salvar dos niveles de piso en una de las galerías, al menos durante 100 años hasta un derrumbe que la sepultó en el año 1000 a.C., y se encontró en 2002 con su estructura completamente intacta (gracias a que la sal no permitió el crecimiento de los hongos que descomponen la madera).

La escalera, tal y como se encontró / foto NHM/A. Rausch

Tiene 8 metros de largo por 1,20 de ancho y aseguran que es la escalera de madera más antigua del mundo conservada. Tras su descubrimiento toda la cámara donde fue hallada se encofró para protegerla. Pero los continuos movimientos de tierra en esa zona de la mina obligaron a sacar la escalera, que se desmontó peldaño por peldaño y se llevó al Museo de Historia Natural de Viena para su estudio. En 2015 retornó a la mina, donde hoy se puede ver dentro de una gran vitrina.

Hallstatt es hoy uno de los principales atractivos turísticos de Austria, tanto por la mina como por estar considerado uno de los pueblos más bonitos del mundo, fruto de su peculiar ubicación. Las investigaciones en el interior de la mina continúan, y posiblemente en el futuro nos deparen nuevas sorpresas.

Fuentes: Biodeterioration Risk Threatens the 3100 Year Old Staircase of Hallstatt (Austria) (Guadalupe Piñar et al.) / Hallstatt (Web Oficial) / Salzwelten (Web Oficial de la mina) / Salt: A World History (Mark Kurlansky) / Studies in Ancient Technology (Robert J.Forbes) / Wikipedia.