Encuentran restos de la antigua ciudad de Tenea fundada por prisioneros troyanos en Grecia

El Ministerio de Cultura griego anunció ayer que la arqueóloga Elena Korda y su equipo han descubierto áreas residenciales en un yacimiento identificado como la antigua ciudad de Tenea, en el Peloponeso.

Las fuentes clásicas indican que sus primeros habitantes fueron prisioneros de guerra troyanos, a los que Agamenón habría liberado y permitido construir su propia ciudad. De ahí que el nombre Tenea se parezca mucho a Ténedos, su lugar de origen.

Dirigiéndose desde el Acrocorinto por el camino de la montaña está la puerta Teneática y un santuario de Ilitía. La llamada Tenea dista aproximadamente unos sesenta estadios. Los hombres de aquí dicen que son troyanos, que fueron hechos prisioneros por los griegos en Ténedos y que se establecieron aquí por concesión de Agamenón; y por esto honran a Apolo más que a ningún otro dios (Pausanias, Descripción de Grecia II–5.4)

Foto Ministerio de Cultura de Grecia

Los arqueólogos, que trabajan en la zona desde 2013, sacaron a la luz muros, vanos de puertas, pavimentos, más de 200 monedas y cerámica datada desde el siglo IV a.C. hasta la época tardorromana. También se halló una vasija que contenía los restos de dos fetos humanos entre los cimientos de un edificio, algo inusual ya que los enterramientos se solían realizar en cementerios fuera de las murallas de la ciudad.

Tenea está situada a unos 15 kilómetros al sureste de Corinto, a cuyo municipio pertenece en la actualidad, y a unos 20 kilómetros al noreste de Micenas.

Foto Ministerio de Cultura de Grecia

Se sabe que hacia 734–733 a.C. los habitantes de Tenea junto con los de Corinto, bajo el liderazgo de Arquias, fundaron la colonia de Siracusa en Sicilia.

En 2010 ya habían aparecido en la zona dos estatuas de mármol del siglo VI a.C. que se encuentran hoy en el Museo Arqueológico de Corinto. El hallazgo más famoso es el conocido como Kuros de Tenea, una estatua también del siglo VI a.C. que se encontró en 1846 en un antiguo cementerio de la ciudad y hoy se exhibe en la Gliptoteca de Múnich.

Kuros de Tenea / foto Odysses en Wikimedia Commons

Según Elena Korda, la ciudad parece haber sido notablemente próspera, situada en una ruta clave entre las principales ciudades de Corinto y Argos. Además, de los restos encontrados es evidente que mantenía contactos tanto con Oriente como con Occidente.

Tenea sobrevivió a la destrucción romana de la vecina Corinto en el año 146 a.C., y floreció bajo el Imperio, no en vano los autores romanos la consideraban una ciudad hermana, fundada al igual que Roma por troyanos.

Tenea, donde se encuentra el santuario de Apolo Teneata, también se encuentra en Corintia. Se dice que la mayor parte de los colonos que acompañaron a Arquias, el que instaló la colonia en Siracusa, procedían de allí y que a partir de entonces la población teneata prosperó más que las otras; y finalmente tuvo un gobierno autónomo y, tras abandonar a los corintios para pasarse a los romanos, sobrevivió a la destrucción de Corinto (Estrabón, Geografía VIII–6.22)

Foto Ministerio de cultura de Grecia

Fuente: Ministerio de Cultura de Grecia