La Ilíada y la Odisea son solo dos de los ocho poemas del Ciclo Épico que narran la guerra de Troya

El Ciclo Épico, también llamado Ciclo Troyano por relatar sucesos relacionados con la Guerra de Troya, son una colección de ocho poemas compuestos en hexámetro dactílico, el tipo de verso tradicional de la épica greco-latina.

Los dos más famosos, por haberse conservado completos, son La Ilíada y La Odisea, ambos atribuidos a Homero. De los seis restantes apenas nos han llegado fragmentos en obras posteriores (de algunos apenas unas pocas líneas), y un resumen de cada uno en la Crestomatía (una especie de antologia) de Proclo, (un personaje del que apenas se sabe más que no es el filósofo neoplatónico que vivió en el siglo V d.C.), así que conocemos sus títulos y su argumento.

La apoteosis de Homero, cuadro de Ingres (1827) / foto dominio público en Wikimedia Commons

Todos ellos tienen en común su origen en la tradición oral que se desarrolló en la Edad Oscura de Grecia, un período que va desde la desaparición o colapso del mundo micénico en torno al 1200–1100 a.C. y la época arcaica en el siglo VIII a.C., que sería cuando se comienzan a poner por escrito.

Se atribuyen a diferentes autores y, por orden cronológico son los siguientes:

1. Cipria o Cantos Ciprios

Literalmente el título significa lo de Chipre, y es posible que esto indique la procedencia de su autor o su relación con Afrodita, diosa nacida en Chipre.

Su autoría se atribuye a Estasino de Chipre o, según Focio, a Hegesias. Algunos autores antiguos lo atribuyen al propio Homero, asegurando que las Cipria fueron el regalo de bodas que hizo a su hija al casarse con Estasino. Píndaro y otros autores mencionan a Estasino como autor, e incluso Platón pone en boca de Sócrates citas de su obra en el Eutifrón.

Curiosamente en 1995 apareció una inscripción en Bodrum (la antigua Halicarnaso) con una lista de poetas griegos. Entre ellos figuraba el hasta entonces desconocido Kypria, al que la inscripción atribuye la composición de la Iliaka (Jonathan Burgess, Kyprias, 2002).

El poema constaba de 11 libros, en los que se narraban los hechos que habían conducido a la Guerra de Troya, así como los primeros nueve años de la misma, terminando justo donde comienza La Ilíada. Heródoto puso de manifiesto algunas contradicciones entre ambas obras, como por ejemplo el hecho de que la Cipria mencione que Paris había llegado a Troya directamente desde Esparta, mientras que la Ilíada afirma que antes pasó por Sidón:

Pero dejemos cantar a Homero, y mentir a los versos ciprios; que no es poeta quien no sabe fingir (Heródoto, Historia II–98)

No está muy claro si la Cipria se compuso antes o después que la Ilíada. La mayoría de expertos se inclinan por que fue puesta por escrito después. Sin embargo muchos están convencidos de que el Catálogo de los Troyanos, que enumera en el libro segundo de la Ilíada a los guerreros y aliados troyanos, puede estar extraído de la Cipria.

Vista aérea del yacimiento de Troya en Turquía / foto nexus 7 – Shutterstock

2. Etiópida

Tras la Cipria, cronológicamente, irían los sucesos narrados en la Ilíada y a continuación la Etiópida. Eran cinco libros atribuidos a Arctino de Mileto, un poeta legendario que algunos consideran discípulo de Homero, y otros como Dionisio de Halicarnaso, el poeta más antiguo conocido (Historia Antigua de Roma, I–68,2).

La Etiópida se llamaba así por Memnón, el rey etíope que luchó al lado de los troyanos tras la muerte de Héctor, y su relato comienza justo donde termina la Ilíada. Comienza con la llegada de Pentesilea, la reina de las amazonas (a la que Aquiles mata en combate), y termina con la muerte de Aquiles y el enfrentamiento entre Áyax Telamonio y Odiseo por quedarse con sus armas.

Tetis viene con las Musas y sus hermanas y se lamenta por su hijo Aquiles. Después de eso, Tetis lo arrebata de la pira y lo lleva a la isla de Leuke. Pero los aqueos levantan su túmulo y celebran juegos funerarios, y estalla una disputa entre Odiseo y Áyax por la armadura de Aquiles (Sumario de la Etiópida, Crestomatía, Proclo).

Los hechos narrados en la Etiópida se encuentran entre los más populares utilizados por los pintores de cerámica griega antigua.

3. La Pequeña Ilíada

Tras la Etiópida irían los cuatro libros de la Pequeña Ilíada, atribuidos a Lesques de Pirra (ciudad de la isla de Lesbos), un poeta mencionado por Pausanias y que vivió hacia el año 700 a.C.

Aquí se narran los sucesos que van desde la muerte de Aquiles hasta la idea de los griegos de entrar en Troya por medio de la estratagema del caballo de madera. Pero no se cuenta la caída y destrucción de la ciudad.

Es además uno de los poemas del ciclo del que más líneas originales se conservan: treinta. De él decía Aristóteles que tenía más tramas de lo que un poema épico debería tener.

Estatua de Aquiles moribundo en Corfú / foto Franxyz – Shutterstock

4. Iliupersis

Los dos libros de la Iliupersis (Saqueo de Ilión), cuentan la destrucción de Troya, continuando lo relatado en la Pequeña Ilíada. Los antiguos atribuyeron su autoría a Arctino de Mileto, a quien ya vimos como responsable de la Etiópida.

La narración comienza con los troyanos discutiendo sobre qué hacer con el caballo de madera que los griegos han dejado en el lugar donde tenían el campamento. Y finaliza con el saqueo de la ciudad, la muerte del rey Príamo a manos de Neoptólemo (el hijo de Aquiles) y el asesinato del bebé de Héctor, Astianacte, a manos de Odiseo.

Sólo han sobrevivido diez líneas del poema original. Una de las fuentes más interesantes para el conocimiento de su contenido es la Eneida de Virgilio, compuesta seis siglos más tarde, donde se cuentan los hechos desde el punto de vista troyano.

En el santuario de Delfos el famoso pintor Polignoto decoró en el siglo V a.C. un muro del edificio conocido como Lesque de los Cnidios con temas de la Iliupersis. Las pinturas, que ya no existen, fueron descritas profusamente por Pausanias:

Más allá de la Casótide hay un edificio con pinturas de Polignoto, ofrenda de los cnidios, y los delfios la llaman Lesque, porque se reunían aquí antiguamente y conversaban de asuntos importantes y de cosas legendarias[…] Entrando en este edificio, todas las pinturas a la derecha representan la captura de Ilion y la partida de los griegos. Preparan para zarpar la nave de Menelao y hay una nave pintada y hombres y niños mezclados entre los marineros (Pausanias, Descripción de Grecia X–25 y ss.)

Caballo de Troya en Canakkale, Turquía / foto Mati Nitibhon – Shutterstock

5. Nóstoi

Nóstoi, que en griego significa regresos al hogar, eran cinco libros donde, efectivamente, se narraban los regresos de los héroes tras la caída de Troya. Las fuentes antiguas lo atribuyen a Agias de Trecén o a Eumelo de Corinto, dos poetas semi-legendarios del siglo VIII a.C.

Diomedes y Néstor consiguen llegar a casa sin mayores problemas. Menelao naufraga y llega a Egipto, donde permanece varios años. Neoptólemo parte por tierra y se encuentra con Odiseo en el camino. Agamenón consigue llegar a Micenas, donde es asesinado por su esposa Clitemnestra y su amante Egisto.

Todos los héroes griegos consiguen llegar a su hogar o mueren en el camino, salvo uno, Odiseo. La historia de su regreso se cuenta en el siguiente poema del ciclo: La Odisea.

6. Telegonía

El poema que pone punto final al Ciclo Épico es la Telegonía, cronológicamente a continuación de la Odisea. Se atribuye a Eugamón de Cirene, de quien Clemente de Alejandría dice que le robó el poema Tesprócida al legendario poeta Museo y le cambió el título.

La realidad es que Eugamón debió seguir la misma tradición oral que otros poetas anteriores, quienes pudieron haber puesto por escrito los mismos hechos con títulos diferentes. Huelga decir que ninguno se ha conservado.

Los investigadores opinan que Telegonía y Tesprócida son dos nombres del mismo poema, o que el último podría ser el primer libro de la Telegonía. En cualquier caso, solo dos líneas del poema original han llegado hasta nuestros días.

Narra dos hechos, el viaje de Odiseo a Tesprócida y la historia de Telégono. El primero se inicia con el entierro de los pretendientes de Penélope y continúa con el viaje a Tesprócida, donde Odiseo realiza los sacrificios que le había encomendado Tiresias en el canto 11 de la Odisea.

El segundo cuenta la llegada a Ítaca de Telégono, el hijo de Circe y Odiseo. Sin reconocerse mutuamente Telégono lucha con Odiseo y le hiere de muerte. Una vez se da cuenta del error lleva el cuerpo de su padre a Eea, la isla de Circe, donde Odiseo es enterrado. Circe hace inmortales a Telégono, Telémaco y Penélope, y la historia termina de modo un poco…raro: Telégono se casa con Penélope, y Telémaco con Circe.

Cuando Telégono supo por Circe que era hijo de Odiseo, navegó en su búsqueda. Y habiendo llegado a la isla de Ítaca, robó parte del ganado, y cuando Odiseo lo defendió, Telégono lo hirió con la lanza que tenía en las manos, que tenía en la punta un aguijón, y Ulises murió de la herida. Pero cuando Telégono lo reconoció, se lamentó amargamente, y llevó el cadáver y a Penélope a Circe, y allí se casó con Penélope (Apolodoro, Biblioteca Mitológica, Epítome VII–36)

Odiseo y Polifemo, cuadro de Arnold Böcklin (1896) / foto dominio público en Wikiedia Commons

Se desconoce cuándo los ocho poemas fueron combinados para formar el Ciclo. Algunos autores piensan que ocurrió en época tan tardía como el siglo I a.C., mientras que otros retrasan un poco más esa fecha. Heródoto, por ejemplo, ya menciona la Cipria en su Historia, escrita en el siglo V a.C.

Y Aristóxeno, filósofo que vivió en el siglo IV a.C., conocía un comienzo de la Ilíada diferente al tradicional de Homero, tal y como refleja en el libro primero de su Praxidamanteia. Este comienzo alternativo estaba pensado para unir el relato de la Ilíada con su inmediato anterior, la Cipria:

Decidme ahora Musas, que teneis casas Olímpicas, Cómo la rabia y la ira alcanzaron al hijo de Peleo, Y también al brillante hijo de Leto. Por qué [Aquiles] se enfureció contra el rey…

Fuentes: Fragmentos de épica griega arcaica / Sumarios del Cíclo Épico (Proclo)[en inglés] / The Oxford Classical Dictionary / Hesiod, The Homeric Hymns, and Homerica / Kyprias, the “Kypria”, and Multiformity, Jonathan Burgess, en Phoenix vol.56 No.3/4, 2002 / Sententiae Antiquae / Wikipedia.