Cuando los vikingos llegaron a Groenlandia en el año 985 se encontraron una tierra casi completamente cubierta por las nieves y el hielo. Salvo unos pocos claros de vegetación, principalmente en el extremo sur, donde levantaron sus asentamientos.

Uno de ellos fue el valle de Qinngua, donde se halla el único bosque natural groenlandés, todos los demás (si es que existieron) fueron talados por los colonos para aprovechar la madera, y los que existen hoy fueron creados por el hombre en tiempos recientes.

Valle de Qinngua en Groenlandia / foto Wanderlust Pics

El valle, que además tiene el clima más cálido de toda la isla, se encuentra a unos 50 kilómetros hacia el interior, junto al lago Tasersuag.

Es precisamente junto a la boca del lago donde existen los restos de una antigua granja nórdica, la mayor de toda la zona, en la localidad hoy conocida como Qassiarsuk.

Situación de Brattahlíð / foto NASA

Algunos investigadores creen que se trata de Brattahlíð, la propia granja de Erik el Rojo, situada al fondo fiordo Eiriksfjörd (hoy llamado Tunulliarfik) y a unos 96 kilómetros de la costa sur. Es una de las 500 granjas que llegó a tener el Asentamiento Oriental y, por supuesto, Erik se reservó para sí mismo las mejores tierras.

Fundada en el año 985, era su lugar de residencia y el de su familia, desde donde controlaba el resto de asentamientos nórdicos. Curiosamente parece que los nórdicos en Groenlandia se dedicaban a la ganadería en lugar de a la pesca, subsistiendo sobre todo a base de leche de oveja y cabra, caribús y focas.

Entorno de Brattahlíð / foto Algkalv en Wikimedia Commons

Aunque algunos edificios de la granja, muros de piedra de hasta metro y medio de grosor recubiertos por una capa de tierra y hierba como aislante, todavía eran visibles en 1953, hoy en día apenas quedan algunos hoyos en el suelo donde se incrustaban. Se estima que el edificio principal tenía unas medidas de 54 por 14 metros. Los restos que se pueden ver en la actualidad son de edificios medievales posteriores.

Reconstrucción de la primera iglesia de Brattahlíð / foto Claire Rowland en Flickr

Allí en Brattahlíð se sabe que se construyó en madera la primera iglesia de Groenlandia, la Þjóðhildarkirkja, llamada así por Þjóðhildur, la esposa de Erik que se había convertido al cristianismo (si consideramos Groenlandia como parte del continente americano, se trataría de la primera iglesia construida por europeos en America). Sobre ella se levantó en el siglo XIV otra ya de piedra, y en su entorno quedan varias tumbas y lápidas con inscripciones rúnicas que delimitan el antiguo contorno de la iglesia.

Los vikingos estuvieron en Groenlandia 500 años, hasta que la colonia se extinguió en algún momento del siglo XV. El último registro histórico de su presencia está fechado el 16 de septiembre de 1406, detallando el matrimonio de los islandeses Thorsteinn Olafsson y Sigridr Bjornsdóttir en la iglesia de Hvalsey, cuyas ruinas todavía son visibles hoy.

Ruinas de la iglesia de Hvalsey / foto Visit Greenland en Wikimedia Commons

Después de eso no existen más evidencias hasta 1723, en que Hans Egede exploró los asentamientos y se los encontró ya en ruinas. Las causas del abandono de los asentamientos pudieron ser varias: desde la Pequeña Edad del Hielo que hizo descender las temperaturas en toda Groenlandia, reduciendo la producción de heno, pasando por la posible deforestación y la reducción de áreas de pastoreo, hasta la llegada de los Inuit de la cultura Thule, que entraron a Groenlandia a partir del año 1100 y se fueron extendiendo hacia el sur.

Al mismo tiempo el aumento del número de icebergs y del hielo marino a lo largo de la costa hizo casi imposible el viaje marítimo y la recepción de suministros desde Islandia. Se sabe que el último barco que regresó a Europa desde Groenlandia llegó a Noruega en 1410.

Monumento a Erik el Rojo en Qassiarsuk / foto Claire Rowland en Flickr

En cuanto a Erik el Rojo, murió en su granja en 1003, a causa de la epidemia traída por una remesa de nuevos colonos el año anterior, que causó estragos en toda la zona. Uno de sus hijos, Leif Eriksson (convertido ya al cristianismo) sería el primer europeo en explorar las tierras de Vinland, en Terranova y el Labrador canadiense hacia 1002.

En la actualidad Brattahlíð sigue ofreciendo la mejor tierra cultivable de la isla, gracias a su situación, que la protege de los vientos fríos procedentes del norte y de las tormentas oceánicas.

Brattahlíð en la actualidad / foto Viking Archaeology

Fuentes: Saga de los Groenlandeses / Saga de Erik el Rojo / Was Erik the Red’s Brattahlið Located at Qinngua? A Dissenting View ( Kevin J.Edwards et al.) / Viking Archaeology / NASA Earth Observatory / Wikipedia.

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