Lisboa en 3 días: Qué visitar

La capital portuguesa es una de las ciudades con más encanto de Europa. Lo ideal es verla con calma y disfrutar de sus calles y rincones. Sin embargo, esto no siempre es posible y nos vemos en la obligación de condensar la visita en un par de días.  En esos casos es conveniente estudiar previamente qué hacer en Lisboa para así no dejarnos nada por el camino.

Monumentos históricos

La historia de Lisboa ha marcado fuertemente la ciudad. A través de sus monumentos y edificios más emblemáticos se puede viajar en el tiempo. Uno de los iconos de la ciudad es la Torre de Belém. Rodeada por las aguas del río Tajo sirvió en sus orígenes como método de defensa de la ciudad y posteriormente se convirtió en un faro.

El Monasterio de los Jerónimos es también una de las joyas de la ciudad, siendo uno de los principales puntos de recepción de turistas. Su arquitectura es impactante y en el interior se encuentran enterrados personajes históricos de la cultura e historia lusa como Vasco de Gama o los escritores Fernando Pessoa y Luís de Camões.

Así mismo, la ciudad también se caracteriza por otros monumentos como la catedral o el Monumento a los Descubrimientos.

Los principales barrios

Lisboa es una ciudad cosmopolita donde la multiculturalidad está presente en los barrios. Quizás La Alfama es uno de los más famosos de la ciudad portuguesa. Se trata de una zona en la que originalmente vivían pescadores. En sus estrechas calles y coloridas casas se originó uno de lo géneros musicales más característicos de Portugal: el fado. No es de extrañar, por lo tanto, que en el barrio se encuentre el Museo do Fado.

Otro de los barrios más célebres de la capital es Belém, donde se encuentra tanto la Torre como el Monasterios de los Jerónimos. En esta zona es posible degustar unos particulares pasteles de nata llamados Pasteles de Belém. Así mismo, no podemos olvidar que en este barrio también se encuentra el puente 25 de Abril, que conmemora la Revolución dos Cravos.

Chiado y Barrio Alto es también una de las zonas más atractivas de Lisboa. Tras ser reconstruida casi por completo a causa de un incendio en la década de los 90, hoy se presenta como el barrio más bohemio de la ciudad. Así mismo, en esta zona se encuentra uno de los miradores más destacables de la ciudad.

Sumergirse en la gastronomía portuguesa

Aunque ya hemos adelantado algo, Portugal posee una tradición gastronómica que permanece en el tiempo. Algunas de las delicias que se pueden degustar en la ciudad portuguesa, además de los famosos pasteles de Belém, son las llamadas francesinhas. Aunque se originaron en Porto, este particular sándwich se ha extendido por toda la cocina lusa. Se trata de un bocadillo elaborado con pan de molde, carne y queso. La clave de su éxito reside en el gratinado y el acompañamiento de una salsa picante.

Así mismo, Portugal es un país donde están muy presentes los buenos vinos y quesos. Una buena idea es optar por alguna de estas especialidades para completar el paso por Lisboa.