Southwark es un municipio inglés del sudeste de Londres, integrado en la ciudad porque linda con la City y se conecta con ella a través de varios puentes (el Tower Bridge, el Millennium…) al estar en la ribera meridional del río Támesis. Sus principales atractivos son el Imperial War Museum, el Globe Theatre y la Tate Modern pero también tiene su propia catedral y si alguien la estaba visitando el 22 de noviembre de 2006 debió quedarse estupefacto con el espectáculo que se encontró: no todos los días tiene uno la oportunidad de ver a la Reina de Inglaterra y encima presidiendo la que sin duda era una de las ceremonias más extrañas jamás acogidas en el lugar.

En efecto, la soberana presidía un funeral, cosa que en principio no tendría nada de extraordinario salvo por un detalle: el oficio religioso no lo dirigía un pastor anglicano ni mucho menos un obispo; de hecho, ni siquiera se trataba de un ritual cristiano sino el tradicional de la tribu mohegan, que daban la nota de pintoresco color a la inauguración de un memorial del escultor británico Peter Randall-Page, instalado en el templo en recuerdo de un personaje histórico de esa tribu que visitó el país siglos atrás. Hablamos de Mahomet Weyonomon.

Memorial de Mahomet Weyonomon, hecho por Peter Randall-Page con piedra original de Connecticut/Imagen: mira66 en Flickr

Weyonomon era un sachem, es decir, un jefe supremo. Esa jerarquía se daba entre los pueblos algonquinos y otros que habitaban el noreste de los actuales EEUU para designar a aquel que aglutinaba bajo su mando a varias tribus o grupos, de manera que tenía un estatus superior al de los jefes normales. Algunos sachem se convirtieron en inesperados protagonistas de la Historia como pasó con Samoset, que, como vimos en otro artículo, fue el primero en contactar con los peregrinos del Mayflower y les enseñó a cultivar maíz.

No obstante, es probable que a la mayoría de la gente le suene más el nombre de Uncas (en algonquino Wonkus, que significa Lobo) porque le eligió James Fenimore Cooper para protagonizar su novela El último mohicano, aunque el Uncas real no era mohicano -una tribu distinta pese a la similitud cacofónica, que vivía algo más al norte- sino un pequot que en 1637 rompió con su jefe (y suegro) Sassacus para fundar un nuevo grupo, el de los mohegan. El territorio de los mohegan estaba entre las actuales Connecticut y Rhode Island, el mismo de los pequot, que se refundieron con ellos tras ser prácticamente exterminados por los colonos ingleses y sus aliados nativos.

Uncas en una ilustración de Edmund Ollier/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Dejando atrás aquella masacre, que fue agravada por la difusión de sucesivas epidemias de viruela, hepatitis e incluso peste bubónica, los mohegan-pequot fueron recuperándose demográficamente de forma lenta y penosa, aunque nunca recobraron el número que habían llegado a tener. Por supuesto, no sólo perdieron vidas sino también tierras, viendo cada vez más reducidas sus posibilidades tanto de siembra como de caza. Pero Uncas, viendo la catástrofe que había causado la política de hostilidad hacia los colonos blancos aplicada por Sassacus, orientó la suya a llevarse bien con ellos.

Así, los mohegan se aliaron a los británicos y los mohawk en la llamada Guerra del Rey Felipe, en la que aplastaron a los wampanoag, narragansett, podunk y otros. Miles de indios fallecieron en aquella contienda y otros muchos acabaron esclavizados, gracias a lo cual los mohegan quedaron como única tribu importante, numéricamente hablando, en la parte meridional de Nueva Inglaterra. Pero pese a la amistad con los colonos, seguían quedándose progresivamente sin terreno y así estaba la situación en 1735, cuando Mahomet Weyonomon entabló cierta amistad con el capitán John Mason.

La muerte del rey Felipe (en realidad se llamaba Metacomet y era jefe de los wampanoag)/Imagen: Wikimedia Commons

Weyonomon era biznieto de Uncas, mientras que Mason, a su vez, descendía del dirigente homónimo de los colonos bostonianos que habían encabezado el ataque a Fort Mystic que acabó con Sassacus y firmado la alianza con los mohegan. Fue Mason quien organizó con los jefes la elección de Weyonomon como sachem (era un cargo electivo, no hereditario, aunque solía transmitirse por vía materna) en oposición a la candidatura de su tío Ben Uncas, al que apoyaban desde la vecina Connecticut por ser más favorable a sus intereses. A cambio, se comprometieron a apoyar sus reivindicaciones sobre las tierras ancestrales de la tribu ante el gobierno de la metrópoli.

Cumplieron su palabra y así, un siglo después de que Pocahontas viajara a Gran Bretaña con su marido John Rolfe, Weyonomon emprendió el mismo camino acompañado de otro mohegan llamado AughQuant, además de John Mason. El objetivo era comparecer ante el rey Jorge II y solicitar a la Corona su protección e intervención para restituir a la tribu sus derechos territoriales. Aquel pintoresco trío atravesó el Atlántico, arribó a Inglaterra y se desplazó hasta Londres, alojándose en el entorno de la parroquia de St. Mary Aldermanbury, una iglesia medieval que había resultado destruida por el Gran Incendio de 1666.

El rey Jorge II (Thomas Hudson)/Imagen: dominio público en Wikimedia Commons

Presentaron a trámite su petición al monarca, quien se mostró dispuesto a escucharles hasta el punto de transmitir el estudio del asunto a los Lords Commissioners, sus delegados en el Parlamento, creados para evitar el desplazamiento continuo del soberano a la cámara y que formaban parte de la llamada Royal Commission, en la que también estaban el Lord Canciller, el Arzobispo de Canterbury y los líderes de los tres principales partidos de la Cámara de los Lores, entre otros (y aunque hablemos en pasado, sigue siendo así actualmente).

Sin embargo, lo que podía haber sido un auténtico y curioso episodio histórico no se llegó a materializar. Aquella epidemia de viruela de la que hablábamos antes, que azotaba Nueva Inglaterra desde mediados del siglo XVII, había afectado tanto a nativos como a colonos y, sin saberlo, Weyonomon y Mason se habían contagiado. Así, en 1736 ambos murieron y con ellos la causa que les había hecho viajar tan lejos de su hogar. No sólo eso sino que sus restos mortales se quedaron allí para siempre, dada la imposibilidad de la época para conservar adecuadamente un cuerpo y trasladarlo de vuelta.

Las tribus de la parte sur de Nueva Inglaterra y sus territorios/Imagen: Nikater en Wikimedia Commons

En el caso del sachem se dio la circunstancia de que, al no ser inglés, no se permitía su entierro dentro de la City. Por tanto, la inhumación tuvo lugar en la iglesia de Southwark, una colegiata gótica que por entonces no era aún catedral (se la consagró así en 1905) y que parecía propicia para acoger situaciones poco comunes, ya que en 1555, durante el reinado de María I, se había destacado como importante punto de celebración de ritos católicos. Cabe añadir que tras sus muros descansan también los restos mortales de Edmund Shakespeare, el hermano del famoso escritor, además de los del poeta medieval John Gower y los dramaturgos del siglo XVII John Fletcher y Philip Massinger.

Los mohegan siguieron perdiendo territorios y terminaron dispersándose entre las tribus de los alrededores. En la segunda mitad del siglo XX se reagruparon y en 1994 fueron reconocidos por el gobierno federal como uno de los dos pueblos históricos del estado de Connecticut (los otros son los mashantucket pequot), si bien durante todos esos años se fue diluyendo su pureza racial.

Fuentes: Pieles rojas. Encuentros y desencuentros con el hombre blanco (Victoria Oliver)/Finding the plot. 100 graves to visit before you die (Ann Treneman)/History of Norwich, Connecticut. From its possession by the Indians, to the year 1866 (Frances Manwaring Caulkins)/King Philip’s War. Civil war in New England, 1675-1676 (James David Drake)/Mohegan Tribe /Native American Mohegans/Wikipedia

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