El tsunami que destruyó Atlit-Yam, un poblado neolítico sumergido en el Mediterráneo

Hace 8.000 años una erupción del volcán siciliano Etna provocó un gigantesco colapso de su ladera oriental. El deslizamiento de tierra fue tan grande, se estima en más de 24 millones de metros cúbicos, que al impactar sobre el mar a más de 300 kilómetros por hora provocó un enorme tsunami con olas de hasta 40 metros de altura que, en poco tiempo, alcanzó las costas de todo el Mediterráneo.

En 15 minutos todo el sur de Italia quedó inundado. En una hora la costa occidental griega, y media hora más tarde las costas libias y egipcias. Tres horas y media después del comienzo del evento, las olas alcanzaban las costas de los actuales Israel, Líbano y Siria, a una velocidad de más de 350 kilómetros por hora.

Un estudio publicado en 2007 por Maria Pareschi y otros investigadores del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia atribuye a este evento la destrucción del asentamiento neolítico de Atlit-Yam, basándose en que un pozo de la aldea se halló relleno de sedimentos marinos arrastrados por la onda del tsunami.

Localización de Atlit-Yam y otros yacimientos sumergidos / foto Hanay en Wikimedia Commons

Atlit-Yam fue descubierta por el arqueólogo submarino Ehud Galili en 1984, sumergida a unos 12 metros de profundidad y a medio kilómetro de distancia frente a la costa del Carmelo en Israel, en la desembocadura del río Oren. Era un pueblo de unos 60.000 metros cuadrados, que los investigadores datan alrededor del 8100–7500 a.C., lo que lo convierte en el más antiguo asentamiento humano sumergido descubierto hasta ahora, con más de 9.000 años de antigüedad.

Se le denomina pueblo o aldea en lugar de ciudad porque no se han encontrado restos de calles organizadas, pero su tamaño bien merecería ese calificativo. De hecho las casas eran grandes y de piedra, con suelos pavimentados, patios, chimeneas y pozos de agua. La riqueza de hallazgos de cultura material y restos orgánicos son característicos de un pueblo prealfarero neolítico basado en una economía mixta de agricultura y pesca de hace 9000 años.

Esquema del pozo de Atlit-Yam / foto Hanay en Wikimedia Commons

El pozo en cuestión al que alude el estudio de Maria Pareschi fue encontrado por Galili en 1993. Tiene 1,5 metros de diámetro y 5,7 de profundidad, lo que significa que la parte superior del pozo habría estado a unos 5 metros sobre el nivel del mar y que el propio nivel del Mediterráneo en la zona hace 8.000 años, justo antes del tsunami, se encontraba 16 metros por debajo del actual. La línea de costa estaba en aquel momento a 1 kilómetro al oeste de donde está hoy.

El lugar fue abandonado ante el ascenso del nivel del mar y el asentamiento reconstruido más hacia el interior (hoy también está sumergido, más cerca de la orilla). No obstante, la teoría de Pareschi del abandono repentino ante la llegada del tsunami cobró fuerza con el hallazgo de pilas de peces, que estaban siendo preparados para el comercio o el almacenaje, y que parecen haber sido dejados apresuradamente ante el peligro inminente.

Círculo de piedras megalíticas de Atlit-Yam / foto Hanay en Wikimedia Commons

Otro de los hallazgos más interesantes es un semicírculo de piedras, formado por siete megalitos que pesan unos 600 kilogramos cada uno. Se disponen alrededor de lo que era un manantial de agua dulce, por lo que los arqueólogos piensan que pudo haber sido utilizado para realizar algún tipo de ritual relacionado con el agua.

Se encontraron enterramientos y restos humanos, algunos con daños en los oídos, lo que indicaría que buceaban en busca de mariscos (los daños serían a causa de la presión y de bucear en agua fría). Otros hallazgos incluyen estelas de piedra antropomórficas, restos de plantas silvestres y de animales, puntas de flecha, cuchillas y hachas de silex.

Arqueólogos trabajando en Atlit-Yam / foto Hanay en Wikimedia Commons

La importancia de Atlit-Yam radica en que nos ofrece una visión de la vida en el Neolítico en un momento en que los humanos pasaban de ser cazadores-recolectores a cultivar plantas y criar ganado, quizá la mayor revolución de nuestra historia. Es más, se trataría de una de las primeras comunidades en que existe evidencia de actividad marítima y aprovechamiento de los recursos del mar. Atlit-Yam es hoy en día uno de los yacimientos prehistóricos mejor conservados y más investigados del mundo.

Fuentes: Holocene tsunamis from Mount Etna and the fate of Israeli Neolithic communities (Maria Teresa Pareschi et al., 2007) / Atlit-Yam: A Unique 9000 Year Old Prehistoric Village Submerged off the Carmel Coast, Israel (Ehud Galili et al., 2011) / The submerged Pre-Pottery Neolithic water well of Atlit-Yam, northern Israel, and its palaeoenvironmental implications (Ehud Galili et al., 1993) / Wikipedia.