Los primeros guantes de boxeo romanos, encontrados en el yacimiento de Vindolanda

Foto Vindolanda Charitable Trust

El yacimiento británico de Vindolanda sigue deparando agradables sorpresas a los arqueólogos. En febrero de 2018 se anunciaba que el pasado verano, a los fantásticos hallazgos de tabletas de escritura, espadas, zapatos, peines y dados, hay que sumar los únicos guantes de boxeo romanos conservados.

En un principio los investigadores que hallaron las dos piezas de cuero, destacaron su inusual forma, diferente a todo lo encontrado hasta el momento. Análisis posteriores revelaron la auténtica función de las mismas.

Según indican en la nota de prensa publicada en la web oficial del proyecto de excavaciones, a diferencia de los guantes de boxeo modernos, tienen la apariencia de bandas protectoras, diseñadas para cubrir cómodamente los nudillos, protegiéndolos del impacto.

Boxeadores en un ánfora griega / foto RickyBennison en Wikimedia Commons

No son exactamente iguales. El mayor de los dos está cortado de una sola pieza de cuero doblada sobre sí misma para formar la cavidad en la que se insertaba la mano, y forrado con un material protector para absorber los golpes. Está muy desgastado en la zona de contacto, que fue reparada con un parche circular.

El guante más pequeño se encontró en perfectas condiciones, pero en esta ocasión está rellenado con una especie de bobina de cuero duro retorcido. Curiosamente aun conserva la impresión de los nudillos de su propietario. Ambos se adaptan perfectamente a las manos de un hombre moderno.

Foto Vindolanda Charitable Trust

Los arqueólogos opinan que pueden ser guantes de entrenamiento, una versión del caestus, el tipo de guante que se usaba en los combates profesionales y que se rellenaba con piezas metálicas, pinchos y placas de hierro, lo que viene a ser el equivalente del actual puño de acero.

Los combates de boxeo eran una práctica habitual en el contexto del ejército romano, ya como entrenamiento o como medio de ocio vinculado a las apuestas. De hecho existen numerosas esculturas, mosaicos y pinturas romanas en las que aparecen representados ejemplares similares a los encontrados.

El boxeador del Quirinal, escultura griega del siglo I a.C. / foto MatthiasKabel en Wikimedia Commons

Los guantes, que son los únicos de su tipo hallados hasta el momento, han sido datados hacia el año 120 d.C. y tendrían por lo tanto unos 1.900 años. Aparecieron bajo el fuerte del siglo IV del yacimiento de Vindolanda, al sur del Muro de Adriano cerca de Hexham, en Northumberland, en lo que ya es uno de los yacimientos militares romanos más importante de Europa.

Fuentes: Vindolanda Charitable Trust / The Guardian.