El disco celeste de Nebra es un singular objeto prehistórico de bronce y oro que algunos interpretan como una herramienta astronómica, pero cuya función real no está del todo clara.

Fue descubierto por dos buscadores de tesoros en 1999, en una colina (el monte Mittelberg) del bosque de Ziegelroda cerca de la localidad de Nebra (estado de Sajonia-Anhalt en Alemania). Junto a él aparecieron otros objetos como espadas, hachas, cinceles y brazaletes.

Sus descubridores, Henry Westphal y Mario Renner, vendieron al día siguiente todos los objetos a un traficante de antigüedades de Colonia. El tesoro cambió de manos varias veces durante los siguientes dos años, incrementando siempre su valor. Hasta que en 2001 su existencia salió a la luz.

Lugar el hallazgo / foto Manfred Schröter, Berga en Wikimedia Commons

El arqueólogo alemán Harald Meller consiguió hacerse con el disco gracias a una operación policial contra el mercado negro, lo que permitió seguir el rastro de Westphal y Renner. Una vez detenidos ambos, llevaron a los arqueólogos hasta el lugar del descubrimiento, una fosa rodeada de un recinto de la Edad del Bronce.

En el entorno del monte Mittelberg se habían encontrado ya unos 800 túmulos con enterramientos de la Edad del Bronce. Sin embargo en esta ocasión el yacimiento no era un enterramiento sino un depósito en el que los objetos se habían guardado dentro de una cista (una vasija metálica con tapa).

Alrededor de la cista se halló un muro circular de unos 160 metros de diámetro, levantado en la Edad del Hierro, un milenio después de la fabricación del disco. Los investigadores concluyeron que se trataba de un recinto de culto religioso, probablemente elegido por sus posibles relaciones astronómicas. Y es que el recinto está orientado de tal manera que el sol se pone cada solsticio por detrás del Brocken, el pico más alto de los montes Harz, situados a unos 80 kilómetros y visibles desde el montículo.

Reconstrucción del estado en que se encontró / foto Daag en Wikimedia Commons

Los análisis revelaron que tanto el disco como las armas y los demás objetos encontrados correspondían a un período entre los años 1600 y 1560 a.C., pertenecientes a la cultura de Unetice. Ésta se extendió entre los ríos Rin y Dnieper durante el Bronce Antiguo, aproximadamente a partir del 1800 a.C.

También se logró identificar que el cobre presente en la aleación de bronce del disco procedía de Bischofshofen, en Austria, mientras que el oro provenía del río Carnon en Cornualles y de los Cárpatos.

El disco de Nebra tiene unos 30 centímetros de diámetro y un peso de 2,2 kilogramos. En él están incrustadas varias piezas de oro: dos mayores que parecer ser la Luna y el Sol, otras más pequeñas que podrían ser estrellas, y tres en forma de arco en los bordes del disco. Estos podrían servir para calcular el ángulo entre los solsticios, siendo el inferior una especie de barca solar. Las primeras interpretaciones vieron también la posible representación de las Pléyades, en el cúmulo que hay en la parte superior entre las dos figuras mayores. Por ello muchos creen que se trata de un instrumento astronómico.

Espadas halladas junto al disco / foto Dbachmann en Wikimedia Commons

Durante algún tiempo se pensó que se trataba de una falsificación, porque no existe ningún objeto del mismo periodo que se le pueda comparar. Pero hoy los investigadores coinciden en su autenticidad, y de hecho se trataría de una de las primeras representaciones concretas del firmamento, si no la más antigua. El programa Memoria del Mundo de la UNESCO lo considera uno de los más importantes hallazgos arqueológicos del siglo XX.

Su identificación como instrumento astronómico se basa en que los dos arcos laterales podrían indicar el ángulo (82º) entre las posiciones de la salida y puesta de sol en los solsticios de verano e invierno en la latitud de Mittelberg (51º Norte). En ese caso el círculo sería una representación del Sol. Y el disco de Nebra sería el primer instrumento portátil conocido que permitiría esos cálculos.

Sin embargo no parece tan claro que sea un instrumento astronómico, quizá solo una representación artística del firmamento. Es lo que opina por ejemplo el Dr. César González García, del departamento de Física Teórica de la Universidad Autónoma de Madrid. Las dudas estriban en varias cuestiones, siempre según el Dr. González:

En primer lugar lo representado junto a la Luna podría no ser el Sol sino la Luna llena. Porque en caso de que fuera el Sol, los cuernos de la Luna deberían apuntar hacia el otro lado. Respecto a las estrellas, parecen estar colocadas de manera aleatoria, incluyendo que el asterismo de las Pléyades es alargado (y así lo representaban ya los babilonios), y no redondo como en el disco.

Interpretación del disco como herramienta astronómica / foto Free Though Nation

Pero la cuestión principal por la que descarta su utilidad astronómica es:

El arco que aparece a la derecha, cuyo equivalente simétrico parece haberse perdido, tiene una amplitud de 82,5º. A pesar de todo lo que se ha dicho al respecto, ese arco no puede constituir en ningún caso un instrumento de medición de la posición del Sol en el momento de su salida o de su puesta. La distancia entre las dos posiciones del Sol en su orto o en su ocaso entre los dos solsticios, es decir, los puntos más alejados entre sí de todo el recorrido del Sol a lo largo del año, no es de 82,5º. Los cálculos serios realizados dicen que el ángulo debería ser de 80,7º. Por ello resulta imposible definir al Disco de Nebra como un instrumento astronómico, ya que en ningún caso tiene la precisión necesaria para emplearlo como mecanismo de predicción, ni tampoco como instrumento para fijar un calendario.

Eso supone una diferencia de 1,8 grados en la precisión de un artefacto de la Edad del Bronce.

El disco forma parte de la colección permanente del Museo Estatal de Prehistoria de Sajonia-Anhalt (Landesmuseum für Vorgeschichte) en la localidad de Halle, aunque también hay una reproducción en el centro de visitantes construido cerca del lugar del hallazgo.

Fuentes: UNESCO / Anja Ehser, Gregor Borg, Ernst Pernicka; Provenance of the gold of the Early Bronze Age Nebra Sky Disk, central Germany: geochemical characterization of natural gold from Cornwall. European Journal of Mineralogy ; 23 (6): 895–910. doi: doi.org/10.1127/0935–1221/2011/0023–2140 / El Segundo Luz / La Interpretación Del Disco De Nebra (Emilia Pásztor y Curt Roslund) / Landesmuseu für Vorgeschichte (Web Oficial) / Wikipedia.

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