El aeropuerto de Barra es el único del mundo que usa una playa como pista de aterrizaje

El aeropuerto en 1998 / foto James Gray en Wikimedia Commons

El mundo de los aeropuertos incluye curiosidades tales como el de Sint Maarten (la parte neerlandesa de la isla caribeña de San Martín),famoso porque los aviones aterrizan volando a unos 25 metros sobre la playa y suelen congregar en ella a multitudes a pesar del riesgo. O el de la también neerlandesa isla de Saba, considerada la pista comercial más corta del mundo, rodeada de acantilados por tres de sus lados.

Hace tiempo también hablamos aquí del aeropuerto de Bangda, que tiene la pista más larga del mundo, con 5,5 kilómetros de longitud, y está situado sorprendentemente en un valle rodeado de montañas en el Tíbet. Pero todos ellos tienen en común que sus pistas son de asfalto u hormigón. Es cierto que también existen aeródromos cuyas pistas son de hierba, tierra o gravilla. Pero solo un aeropuerto en el mundo utiliza una playa como pista de despegue y aterrizaje.

Avión aterrizando en Barra / foto Shutterstock

Se trata del aeropuerto de Barra en Escocia. Está situado en una península de la bahía de Traigh Mhor, en la costa norte de la isla de Barra (Eilean Bharraigh en gaélico), una de las Hébridas Exteriores.

Al usar la playa como pista sus horarios dependen de las mareas. Cuando el agua sube oculta por completo la pista y no permite efectuar despegues ni aterrizajes. De hecho tiene 3 pistas que forman un triángulo, delimitadas con postes de madera, que permiten a los aviones (actualmente modelos de Havilland Canada DHC–6 Twin Otter) aterrizar de cara al viento.

La torre de control / foto David Hignett en Wikimedia Commons

El aeropuerto tiene vuelos regulares con Glasgow y Benbecula (otra de las islas Hébridas), operados por la aerolínea Loganair. Cuando el aeropuerto no está funcionando se permite el acceso a la playa, que es una zona de recogida de berberechos por los mariscadores locales. Los recolectores deben estar pendientes de las señales que avisan cuando el aeropuerto entra en funcionamiento.

No tiene autorización para operar de noche, pero en casos de emergencia puede hacerlo, para lo cual se iluminan las pistas con los faros de vehículos y tiras reflectantes dispuestas sobre la arena.

Cartel con el plano de las tres pistas / foto calflier001 en Wikimedia Commons

La primera vez que se utilizó la playa como pista de aterrizaje fue el 14 de junio de 1933, y tres años depués, el 7 de agosto de 1936 comenzaban los vuelos regulares. Hoy en día recibe unos 8.500 pasajeros con aproximadamente 1.400 despegues y aterrizajes al año.

En cuanto a seguridad, cuenta con los mismos servicios que un aeropuerto normal, aunque parece que los bomberos tienen más trabajo socorriendo a delfines y ballenas varados en la isla que en tareas propias del aeropuerto.

Llegada de pasajeros / foto M.J.Richardson en Wikimedia Commons

La isla de Barra tiene apenas 60 kilómetros cuadrados de superficie, y sus 1.100 habitantes viven en la costa, quedando todo el interior prácticamente desierto. Posee numerosos atractivos monumentales y naturales, pero también han sabido sacar partido de su peculiar aeropuerto, que se publicita en la web oficial como una experiencia de aterrizaje única y anima a reservar your Barra beach landing adventure day (tu día de aventura de aterrizaje en la playa de Barra).

Fuentes: Barra Airport (web oficial) / Undiscovered Scotland / Wikipedia.