Cutty Sark, el velero que se hizo famoso tras perder una carrera

El Cutty Sark en la actualidad / Foto Lauair en Wikimedia Commons

Visitar Inglaterra es una delicia para los aficionados al mar y la navegación. La insularidad de ese país ha otorgado a sus habitantes el convencimiento, cierto o no, de que su idiosincrasia depende de ella, así que, al contrario que España, siempre cuidó extremadamente su Armada, asegurándose de que constituyera su primera línea de defensa. Algo que no se limitaba a los barcos de guerra sino que se extendía a otros tipos, como forma de conexión con el imperio colonial de ultramar.

Todo esto se puede comprobar fácilmente, sobre todo desde que la abundancia de vuelos de bajo coste, y la eficacia de servicios online como Taxi2airport, ha puesto su capital a tiro desde muchos aeropuertos españoles. Así, cualquier fan del tema tiene la ocasión de conocer de cerca navíos históricos como el legendario HMS Victory de Nelson, el galeón Mary Rose, la reproducción más o menos exacta del Golden Hind que mandaba Francis Drake, el acorazado HMS Belfast o el no menos conocido Cutty Sark.

Este último, que además da nombre a una marca de whisky (tomado originalmente de un personaje fantástico creado por el escritor Robert Burns), es el único no militar de los nombrados, puesto que se dedicaba al comercio. Concretamente era un clíper, un velero de aquéllos que a mediados del siglo XIX realizaban la llamada Carrera del té: una dura pugna por ser el primero en llegar a puerto inglés desde Asia para conseguir los mejores precios para su cargamento. De hecho sería uno de los últimos de su tipo contruídos, que a finales de siglo empezarían a ser sustituidos por barcos de vapor.

Fotografía del Cutty Sark anterior a 1916, por Allan C. Green / foto dominio público en Wikimedia Commons

El Cutty Sark alcanzó la fama en 1872, en la carrera del té contra el velero Thermopylae cuando, paradójicamente, no la ganó al romper el timón. Llegó a Londrés el 18 de octubre, una semana después que su rival, pero la fama le llegó cuando se supo que el capitán prefirió improvisar un timón y continuar el viaje, antes que detenerse a realizar reparaciones.

La apertura del Canal de Suez y la irrupción del vapor pusieron fin a esa época y el clíper pasó a transportar lana desde Australia empleando también tiempos récord. Luego fue empleado para usos diversos: carga, pasajeros, buque escuela…

Probablemente en España hubiera acabado en un desguace pero en Inglaterra no. Corría el año 1954 cuando le llegó la hora de la jubilación pero sólo en el agua, porque el Cutty Sark siguió ofreciendo sus servicios en un dique seco de Greenwich (Londres), como museo. En 2007, cuando se trabajaba en elevarlo para que se apreciara mejor la parte inferior del casco, sufrió un incendio fortuito que lo consumió parcialmente.

Ubicación actual del Cutty Sark / foto Shutterstock

El barco se salvó gracias a que habían sido desmontadas muchas de sus partes para aquella operación. A partir de ahí se iniciaron los planes de reconstrucción, que terminaron en la primavera de 2012 con una serie de innovaciones que permiten una explotación comercial más completa y variada. La Reina en persona lo reinauguró.

Situado sobre una campana de cristal que permite pasar bajo la quilla, la bodega se ha transformado en una sala de espectáculos teatrales, cinematográficos y musicales con capacidad para un centenar de personas y llamada Studio Theatre Michael Edwards, además de seguir siendo un atractivo turístico durante el día (forma parte de los Royal Museums Greenwich, junto con el Museo Marítimo Nacional, el famoso Observatorio y The Queen’s House).

Fuente: Royal Museums Greenwich: Cutty Sark