El mensaje oculto en el colosal monumento del León de Lucerna

Foto Ruchira.biswas en Wikimedia Commons

Es posible que en las fotografías no se aprecie en toda su magnitud, pero el Monumento del León Moribundo de Lucerna, en Suiza, tiene unas dimensiones colosales. Solo la imagen del felino mide 9 metros de largo, y la gruta en la que está inscrito tiene unas dimensiones de 6 metros de altura por 13 de ancho.

El monumento está excavado en un acantilado de roca caliza sobre el Jardín de los Glaciares, situado al este de la antigua ciudad medieval. Conmemora a los 760 soldados (mercenarios) suizos que murieron en la defensa de las Tullerías durante el asalto del 10 de agosto de 1792, en los inicios de la Revolución Francesa.

A pesar de que en un primer momento se criticó que pudiera ser una apología del absolutismo, en realidad incluye cierta crítica sutil, y en cualquier caso con el tiempo se ha convertido más en un símbolo de los valores suizos que un recordatorio de aquellos Guardias fallecidos.

La idea de la creación del monumento partió del teniente Carl Pfyffer von Altishofen, perteneciente al regimiento masacrado en las Tullerías, y que se encontraba de permiso en Lucerna en el momento del asalto. Fue él quien convenció al famoso escultor neoclásico danés Bertel Thorvaldsen de que diseñase un boceto, por el módico precio de 300 escudos.

Foto Ruchira.biswas en Wikimedia Commons

Acordaron que el relieve representaría a un león moribundo rodeado de armas quebradas, simbolizando la fuerza y voluntad de los soldados, así como su voluntad de morir antes que traicionar su juramento.

Sin embargo los trabajos de creación del molde se retrasaron debido a la gran carga de trabajo del escultor, y a diferentes periodos de enfermedad y otros problemas personales. El apremio de los suizos terminó por irritar a Thorvaldsen y produjo un deterioro en la relaciones entre cliente y artista.

Finalmente el molde de yeso fue terminado y entregado en agosto de 1819, y Thorvaldsen recibió el pago prometido. Aunque parece que no todo, o por lo menos no todo lo que esperaba. Lo cierto es que Pfyffer no había conseguido recaudar suficiente dinero, por el desinterés de los ciudadanos hacia el monumento, y así se lo había comunicado al escultor.

El león de Lucerna / foto Shutterstock

Thorvaldsen, irritado, quiso dejar patente su desacuerdo. Pero en lugar de modificar el modelo de yeso del león, quizá por respeto a aquellos a quienes conmemoraba, lo que hizo fue modificar la cavidad en que yacería, dándole la forma de un cerdo.

El encargado de tallar el león en la pared siguiendo el modelo fue el escultor suizo Pankraz Eggensschwyler, que comenzó los trabajos el 19 de agosto de ese mismo año. Con tan mala suerte que a las pocas semanas se cayó del andamio falleciendo. Le sustituyó el alemán Lucas Ahorn, quien finalizó la talla el 7 de agosto de 1821. El monumento fue inaugurado tres días más tarde, en el 29 aniversario del asalto a las Tullerías.

Durante los trabajos parece que nadie reparó en la singular forma de la cavidad, y de hecho el mensaje de Thorvaldsen es tan sutil que probablemente un observador moderno tampoco se percataría antes de ser advertido.

Hoy en día se quiere ver en el león la representación de la valentía y el coraje de los soldados, quedando la monarquía representada por el escudo de Francia en un papel no especialmente glorioso, ya que no se protege a si mismo, sino que se deja proteger por el león.

Detalle del león de Lucerna / foto Shutterstock

En la parte superior del monumento hay una inscripción en latín: Helvetiorum Fidei ac Virtuti (A la lealtad y valentía de los suizos). Y en la parte inferior se disponen los nombres de los soldados muertos, así como el número aproximado de fallecidos (760) y de supervivientes (350).

Mark Twain calificó al monumento como el más triste y conmovedor trozo de roca del mundo. Y en el cementerio de Oakland, Atlanta, en Estados Unidos, hay una tumba de un soldado sin identificar de la Confederación, sobre la que se dispone una copia del León de Lucerna 73 años posterior.

Fuentes: Luzern (Web Oficial) / All About Switzerland / The Thorvaldsens Museum Archives / Gletscher Garten / Wikipedia.