La Gran Galería, el impresionante panel rupestre con figuras de tamaño natural del desierto de Utah

Parte central de La Gran Galería / foto Michael Grindstaff en Wikimedia Commons

En el suroeste de los Estados Unidos, principalmente en el estado de Utah, existe una gran concentración de lugares en los que aparecen pictogramas y petroglifos sobre rocas y paredes al aire libre.

Representan figuras humanas de tamaño natural, alargadas y estilizadas, que terminan en punta, en un estilo al que la investigadora Polly Schaafsma denominó Estilo del Cañón de la Barrera en 1971.

Su antigüedad se remonta a la época arcaica, fechándose la mayoría de los paneles en algún momento entre hace 1.500 y 4.000 años, aunque algunos podrían ser más antiguos, pero también más modernos.

El más famoso de todos los paneles se encuentra en el Cañón de la Herradura (antes denominado Cañón de la Barrera, de ahí el nombre del estilo), situado al oeste del río Verde en el estado de Utah. Se le denomina La Gran Galeria y hoy se la considera obra de la cultura arcaica del desierto, un grupo de pueblos nómadas cazadores-recolectores que habría precedido (o según algunos convivido) con la posterior cultura Fremont.

Detalle del Panel del Espíritu Santo / foto John Fowler en Wikimedia Commons

La Gran Galeria es un espectacular panel de más de 60 metros de longitud por unos 5 de altura en el que están representadas unas 20 imágenes antropomorfas de tamaño natural, la mayor de las cuales supera los 2 metros de altura.

Se divide en dos zonas claramente diferenciadas, por lo que a las representaciones más separadas, a la izquierda, se las conoce por el nombre de Panel del Espíritu Santo, debido a la presencia de una figura de aspecto inusual que unos identifican con un espíritu y otros con algún tipo de ritual chamánico. Este panel ha sido datado mediante luminiscencia ópticamente estimulada entre los años 400 y 1100 d.C.

Los pictogramas de la Gran Galeria fueron realizados empleando color ocre-rojo para representar más de 80 figuras, cuyo significado los expertos no pueden más que especular. Su dotación también es problemática, porque los pigmentos empleados carecen de material orgánico y no pueden ser analizados mediante radiocarbono.

La Gran Galería, con el Panel del Espíritu Santo a la izquierda / foto Surfsupusa en Wikimedia Commons

Por ello los expertos deben emplear otras técnicas, como la citada luminiscencia ópticamente estimulada, para determinar cuando un material fue expuesto por última vez a la luz solar, e incluso en este caso acudir a la geología para averiguar en que momento, entre dos procesos geológicos, fue pintado el panel.

El registro arqueológico también presenta problemas. A unos 12 kilómetros de la situación del gran panel se encontraron dos cuevas en las que aparecieron (ya en 1975) figuritas de arcilla y otros artefactos con evidente similitud a las imágenes antropomorfas de La Gran Galeria. Sin embargo, se hallaron en estratos de unos 7.000 años de antigüedad.

Por ello algunos investigadores siguen considerando que las representaciones pueden ser en realidad mucho más antiguas.

Visitar el lugar para contemplar en vivo La Gran Galeria no es precisamente fácil. Es necesario realizar un descenso vertical de unos 225 metros por las paredes del cañón, y después caminar entre 3 y 6 horas bajo el intenso calor del desierto de Utah hasta alcanzar el lugar. No obstante, en el camino se pueden ver otros tres impresionantes paneles decorados con el mismo estilo.

Fuentes: Traces of a Lost People / Salt Lake Tribune / The Archaeology of Horseshoe Canyon / Rock Art Pages / Wikipedia.