Creando canciones personalizadas a partir de tus perfiles sociales

Cada día generamos en las redes sociales montones de datos, información, fotografías, videos, estados, intereses, que se van acumulando en nuestros perfiles de Facebook y Twitter.

El conjunto bien podría entenderse como un reflejo de nuestra visión del mundo, pero también de la manera en que nos relacionamos entre nosotros y con lo que nos rodea.

Todos esos datos trasladados a un formato digital forman una secuencia, o una serie de secuencias numéricas, que no son aleatorias porque están determinadas por nuestra experiencia de la vida, tal y como la plasmamos en la red.

De esa secuencia numérica al arte hay solo un paso, el que resulta de trasladarla a un pentagrama, dando lugar a algo íntimamente relacionado con nosotros pero al mismo tiempo interpretable a través del arte: una canción.

Eso es lo que propone la nueva campaña del Sabadell llamada Acordes, la posibilidad de jugar y experimentar con esos datos para crear una canción única (o las que tu quieras) y personalizada a partir de nuestro perfil de Facebook o de Twitter.

Un algoritmo se encarga de generar las piezas, cuya intensidad y tono variará dependiendo de lo que hayamos publicado:

Puede que tu música sea intensa si has tenido un día activo, veas un sol radiante en un día despejado o pase un banco de peces si te encuentras frente al mar

Los parámetros que tiene en cuenta el algoritmo incluyen la situación geográfica (es necesario permitir la localización en el navegador para que funcione), el clima, el momento del día o el comportamiento del usuario.

Para crear las canciones (que se pueden guardar en la propia aplicación web) hay que acceder a acompañarte.com/acordes y conectar el perfil de la red social deseada. Por defecto los resultados no se comparten en la red social, aunque si hay la opción de hacer las canciones generadas públicas.

También se puede ver si algún amigo ha creado la suya (en caso de que la haya hecho pública), y volver sobre los temas en cualquier momento.

La reproducción se acompaña con un visualizador al estilo del de iTunes, en el que ondas y particulas van tejiendo su particular danza al ritmo de la música, todo ello único y resultado de lo generado por el algoritmo.