Las extrañas formaciones elípticas naturales de la costa Este norteamericana

Carolina Bays / foto George Howard

Toda la costa atlántica de Norteamérica está tachonada de cientos de miles de curiosas formaciones elípticas que comparten características y orientación, sin que hasta ahora se conozca como se desarrollaron.

Desde el norte del estado de Delaware hasta Florida, toda la costa norteamericana presenta una serie de depresiones elípticas conocidas como Carolina Bay.

Tienen diferentes tamaños y aparecen generalmente distribuídas en grupos, pero siempre presentando la misma forma elíptica y una orientación noroeste-sureste, así como un borde arenoso en este último lado. Hasta medio millón se han contabilizado, aunque es probable que existiesen muchas más, desaparecidas hoy por la acción del hombre y los elementos. Parte de las que quedan intactas han sido convertidas en parques naturales y reservas protegidas.

Dependiendo de su tamaño y profundidad algunas son terrenos pantanosos, otras bosques cerrados de abundante vegetación en las que predomina el ciprés de los pantanos y varias especies de laurales (en inglés Bay, de ahí su nombre), e incluso algunas son auténticos lagos, como el Lago Waccamaw en Carolina del Norte, que apenas tiene una profundidad media de 2 metros y medio, pero cuenta con una línea de costa de 23 kilómetros.

Una de las primeras fotos aéreas en mostrar las Carolina Bays / foto cintos.org

Los científicos descubrieron estas formaciones, o más bien su abundancia y similitud, en los estados de Carolina del Norte y del Sur a principios del siglo XIX, e inmediatamente se las identificó como pequeños cráteres. El desarrollo de la fotografía aérea no hizo más que incentivar el interés por estos curiosos elementos, y así se formuló una primera hipótesis que los achacaba al impacto de una gran tormenta de meteoritos que alcanzó la Tierra en un mismo ángulo. No obstante, estudios posteriores la descartaron al no hallarse resto alguno de meteorito en las formaciones analizadas y constatarse su escasa profundidad, aunque fue la teoría predominante hasta la década de 1950.

En los años 70 se formuló una hipótesis alternativa al impacto, considerando por el contrario que el origen pudo ser la explosión de un cometa sobre la capa de hielo Laurentino que cubría la mayor parte de Canadá y el norte de los Estados Unidos en un período que va desde hace 95.000 a 20.000 años. Algunos autores creen posible que una explosión de ese tipo pudiera producir tal tipo de depresiones.

Carolina Bays en Carolina del Norte / foto Google Maps

Los geólogos están de acuerdo en que las Carolina bay se encuentran en zonas que hasta tiempos relativamente recientes, hace entre 9.000 y 7.000 años, estuvieron cubiertas por el mar. Pero no se ponen de acuerdo en cómo se formaron. Algunas de las teorías apuntan a la acción de las corrientes marinas cuando todavía estaban sumergidas. Otras a la acción combinada de diferentes eventos, como cambios climáticos, y procesos erosivos y lacustres sobre un relieve kárstico durante los últimos 100.000 años.

Esto, junto con la orientación de las formaciones, parece coincidir con los patrones de viento reconstruidos por los investigadores para el último periodo glacial que comenzó hace 110.000 años y se extendió hasta hasta unos 12.000, precisamente la época en el que la forma de las Carolina bay estaba siendo modelada.

Fred L. Beyer describía en 1980 el proceso por el que se pudieron haber formado:

Al descender el nivel del mar la costa atlántica norteamericana era una llanura casi plana. Grandes cantidades de agua quedaron en depresiones irregulares del antiguo fondo marino formando lagos de diferentes formas y tamaños. La acción del viento hizo que se formasen corrientes en estos lagos, y dado que los vientos soplaban desde dos direcciones opuestas la mayoría del tiempo, las corrientes comenzaron a cambiar la forma de los lagos, transformándolos en elipses, con su eje mayor en ángulo recto respecto a esas direcciones.

Antioch Bay, una de las formaciones protegidas / foto Cameron Davidson

Sin embargo no existe una solución definitiva, más allá del consenso sobre su antigüedad establecida mediante la técnica de luminiscencia estimulada ópticamente (OSL) entre hace 60.000 y 140.000 años.

Fuentes: The origin of the Carolina bays (Douglas Wilson Johnson) / A Re-Evaluation Of The Extraterrestrial Origin Of The Carolina Bays (J. Ronald Eyton & Judith I. Parkhurst) / The Carolina Bays: An update on their origin and character (Fred L. Beyer) / Origin Of Atlantic Coastal Plain Ponds In New York And New Jersey (Shuangtao Zhang) / Wikipedia