El desconcertante Códice Nóvgorod, el libro más antiguo de los Rus, contiene miles de textos ocultos

Códice de Nóvgorod / foto Dominio público en Wikimedia Commons

Descubierto en el año 2000, este códice sigue siendo estudiado por los expertos, que continuan descubriendo capas y capas de textos ocultos, acumuladas a lo largo de décadas.

El Códice Novgorod es un palimpsesto, un tipo de manuscrito que tiene varias capas de texto, resultado de su reutilización una y otra vez. Esta práctica comenzó en torno al siglo VII, debido a la escasez de papiro egipcio y el alto coste del pergamino, y se prolongaría durante cinco siglos. Lo habitual era raspar la tinta con un tipo de piedra pómez y volver a escribir encima. Pero siempre quedaban restos de la escritura anterior.

La singularidad del Novgorod es que se han encontrado tantas capas de escritura que se le considera un hiper-palimpsesto. No solo eso, se trata del más antiguo manuscrito de los Rus, el pueblo al que los modernos rusos, bielorrusos y ucranianos tienen por sus antepasados directos.

En realidad su origen es todavía hoy objeto de controversia, aunque la teoría más extendida es que eran varegos o vikingos procedentes de Suecia, que emigraron al noreste de Europa, desplazándose luego al sur para fundar el estado medieval de Kiev.

El códice está formado por tres tablas de madera, de 19x15x1 centímetros, que contienen cuatro páginas de cera en la que el autor, o autores, inscribió cientos de textos a lo largo de tres décadas, cada vez borrando el texto precedente y escribiendo de nuevo encima. Las tablas se unían con clavijas de madera insertadas en los agujeros que presenta su borde, para formar una especie de libro.

La datación por carbono ha establecido la fecha de su creación a finales del siglo X, y de hecho el año 999 se repite con frecuencia en el propio texto.

Primera página del códice tras la reconstrucción / foto Dominio público en Wikimedia Commons

Fueron descubiertas el 13 de julio de 2000 en las excavaciones de la antigua ciudad rusa de Nóvgorod (hoy Veliki Nóvgorod), cuya misión arqueológica comenzó en 1932. Se encontraban en un estrato a unos 50 centímetros de profundidad, cuya datación se estima entre el 1015 y el 1020. Dado que los textos que contiene son cristianos y esta religión llegó al Rus de Kiev en el 988, los investigadores le asignan una fecha inequívoca entre ese año y el 1030.

En cuanto a los textos que contiene, los que se pueden leer a simple vista, son salmos escritos en antiguo eslavo eclesiástico, una lengua desarrollada por los misioneros bizantinos del siglo IX a partir del dialecto eslavo de Salónica, y que es la primera lengua eslava de carácter literario.

Bajo ellos el lingüista ruso Andrei Zaliznyak encontró numerosas capas con rastros de miles de textos anteriores, a menudo superpuestos de tal modo que forman un complicado laberinto de trazos y líneas difíciles de descifrar. Una sola línea de texto puede llevar semanas e incluso meses en ser leída correctamente.

Es más, se han encontrado textos similares que se repiten una y otra vez, sin que se sepa hasta el momento si las copias se realizaron en el mismo momento, o semanas, meses o años más tarde.

Entre los textos ocultos que ya han sido descifrados hay partes del Apocalipsis de San Juan, numerosos salmos, una traducción del Tratado sobre la Virginidad de Juan Crisóstomo, y varios alfabetos. Pero también numerosos textos desconocidos hasta el momento, como la Historia del apóstol Pablo sobre Moisés, la Instrucción espiritual del padre y la madre al hijo o la Instrucción de Alejandro de Laodicea sobre el perdón de los pecados.

Del análisis de estos textos se deduce que su autor pertenecería a un grupo excluído de la iglesia oficial, por tanto herético. La teoría se basa en dos de las frases reconstruidas:

Rogamos al padre Alejandro, perdónanos nuestros pecados por tu voluntad y danos la salvación y la comida del paraíso, amen

Donde se hace referencia un tan Alejandro, el areopagita de Tracia, de origen Laodiceo, al que se atribuyen poderes normalmente reservados solo a Dios. A continuación hay varias profecías del propio Alejandro, y exhortaciones a los fieles a abandonar sus aldeas y hogares y otra serie de cosas mundanas.

La otra frase dice:

yo, el monje Isaakiy, a quien destinaron como sacerdote en Suzdai, en la iglesia de San Alejandro el armenio…

De donde los estudiosos deducen que este monje Isaakiy puede ser el autor del palimpsesto, quien seguiría las enseñanzas cismáticas (hasta ahora desconocidas) de un profeta armenio llamado Alejandro, que vivió en Tracia y desde donde extendió su doctrina, como una temprana forma de bogomilismo.

Primera página del Códice de Nóvgorod en el momento de su descubrimiento / foto Dominio público en Wikimedia Commons

Los bogomilos fueron una comunidad ascética que negaba la divinidad de Jesús y la crucifixión, y mezclaban creencias docetistas y gnósticas en la Tracia del siglo X. Por ejemplo, sostenían que Diós habia tenidos dos hijos, Satán y Miguel, identificados como el bien y el mal. Su influencia daría lugar al catarismo en Occitania y el noreste de la península Ibérica.

Una pista del origen del códice es que la crónica Nikoniana cita a cierto monje cismático llamado Andreyan, que fue encarcelado en el año 1004, precisamente en la misma época en que los textos eran redactados. Aun más, el códice se encontró cerca de los restos de un edificio del siglo XI que se sabe sirvió como corte de justicia, lo cual da pie a interesantes hipótesis.

Expansión del bogomilismo en Europa / foto Rowanwindwhistler en Wikipedia Commons

Los textos contienen también numerosas alusiones a la ciudad de Laodicea, una antigua fundación del imperio Seléucida establecida hacia el 250 a.C. por Antíoco II, y situada a pocos kilómetros al norte de la actual ciudad turca de Denizli en Anatolia. Sin embargo no se menciona ningún hecho ni evento acaecido allí, por lo que Zaliznyak opina que la palabra laodicea pudo ser una especie de clave secreta entre los bogomilos.

Entrando ya en el terreno de la especulación, se conoce una obra cismática, escrita unos 500 años más tarde por el hereje Fedor Kuritzyn, cuyo título es El mensaje de Laodicea, pero evidentemente Kuritzyn no podía saber acerca del códice de Nóvogorod ni de su contenido oculto.

Fuentes: Oxford University / The Indo-European Controversy (Asya Pereltsvaig,Martin W. Lewis) / Wikipedia