Varios barcos hundidos durante la Batalla de Java en 1942 han desaparecido del fondo del mar

El De Ruyter, fotografiado poco antes de la batalla / foto Dominio Público en Wikimedia Commons

Un puñado de barcos de guerra aliados hundidos frente a las costas indonesias en 1942 durante la Batalla del Mar de Java y otras operaciones, ha desaparecido casi por completo.

La Batalla del Mar de Java fue una de las mayores libradas en el escenario asiático de la Segunda Guerra Mundial, entre fuerzas aliadas y japonesas. Tuvo lugar el 27 de febrero de 1942, cuando la escuadra combinada de Estados Unidos, Australia, Holanda y Reino Unido intentó detener el convoy japonés de invasión de la isla de Java, defendida por una guarnición holandesa.

La victoria cayó del lado japonés, quienes solo sufrieron la pérdida de un destructor (al que acompañaban 4 cruceros y otros 13 destructores, así como 40 transportes que resultaron ilesos). Por el contrario las bajas aliadas supusieron 3 destructores y 2 cruceros hundidos, así como más de 2.000 bajas humanas.

El lugar donde reposan los pecios de todos estos barcos, junto con algunos más hundidos a lo largo de la guerra, es bien conocido por los investigadores desde hace años. Sin embargo los últimos reconocimientos mediante sonar han proporcionado una desagradable e inexplicable sorpresa. Ya no están.

Tres barcos británicos (Exeter, Encounter y Electra), tres holandeses (De Ruyter, Java y Kortenaer) y uno estadounidense (Perch), se han esfumado del fondo del mar casi sin dejar rastro. La mayoría de estos fueron hundidos en la mencionada Batalla del Mar de Java, como el submarino Perch, cuya tripulación al completo fue hecha prisionera y sobrevivió a la guerra en campos de prisioneros japoneses.

Imagen 3D que muestra el lecho marino vacío donde estaba el Exeter / foto The Guardian
Imagen 3D que muestra el lecho marino vacío donde estaba el Exeter / foto The Guardian

El pecio del Perch había sido descubierto en 2006 por buceadores aficionados, mientras que el lugar de reposo de los buques holandeses se conocía desde 2002. En internet hay videos como el que muestra el pecio del británico Encounter en 2011, aparentemente todavía de una pieza.

Y es que según las leyes internacionales los pecios pertenecen a los países propietarios de los barcos, quiene deben expedir permisos a todo aquel que quiera visitarlos o incluso llevarse algo de elos. Es más, los pecios militares son considerados monumentos funerarios.

El Exeter hundiéndose / foto Dominio público en Wikimedia Commons
El Exeter hundiéndose / foto Dominio público en Wikimedia Commons

¿Qué ha pasado con todos estos barcos entonces? La teoría que se baraja es que han sido asaltados por saqueadores y contrabandistas, quienes para llevarse los materiales de valor han utilizado explosivos, despiezando después los restos en secciones, para obtener acero y otros metales que pueden tener valor en el mercado negro, como cobre, aluminio e incluso latón. Según The Guardian éste último se estaría pagando actualmente a más de 2.000 euros por tonelada.

Increiblemente algunos de los barcos se hallaban a más de 70 metros de profundidad, lo que hace la extracción de materiales complicada, pero no imposible. Además, en el caso de los barcos holandeses, se encontraban cerca de la isla de Madura, una conocida base de este tipo de contrabandistas. Y el año pasado la marina malasia interceptó y detuvo a varias tripulaciones vietnamitas que se dedicaban a saquear el Repulse y el Prince of Wales, otros dos pecios británicos.

Imagen 3D que muestra lo que queda del Electra / foto The Guardian
Imagen 3D que muestra lo que queda del Electra / foto The Guardian

Un estudio realizado por una expedición de documentación de los pecios que pretendía filmarlos para el 75 aniversario de la batalla a la que ha tenido acceso The Guardian, muestra imágenes 3D tomadas en los lugares de los hundimientos, que ahora muestran grandes agujeros vacios en el fondo marino.

El Encounter ha desaparecido casi por completo según demuestra el informe, mientras que otros como el Electra todavía mantienen partes intactas. En el caso del submarino Perch y los barcos De Ruyter, Java y Kortenaer, no queda absolutamente nada.

Tanto el Reino Unido como Holanda han comenzado investigaciones para averiguar que ha ocurrido con sus pecios.