Cómo las mujeres griegas de la Antigüedad organizaron sus propios Juegos Olímpicos: los Juegos Hereos

Es bien conocido que la participación, incluso como espectadoras, de mujeres en los Juegos Olímpicos de la Antigüedad estaba prohibido. De hecho, también en los modernos juegos las mujeres sólo se fueron incorporando paulatinamente, y tuvieron que pasar décadas hasta que fueran admitidas en especialidades como el atletismo, consideradas contraproducentes para su salud. Pero en la Antigüedad un grupo de 16 mujeres creó su propia competición: los Juegos Hereos.

Como su nombre indica se celebraban en honor de la diosa Hera, y fueron descritos por Pausanias en su Descripción de Grecia hacia el 175 d.C. Son la primera competición atlética femenina de la cual se tienen registros, celebrada cada cuatro años en el estadio de Olimpia, y probablemente la primera en celebrarse.

El templo de Hera en Olimpia
El templo de Hera en Olimpia

No obstante, el ejercicio físico no era algo ajeno a las mujeres en la antigua Grecia. En Esparta se promovía la educación física femenina como un medio de mejorar la salud de cara a la concepción, y posteriormente en Roma las competiciones atléticas femeninas fueron comunes.

Según Pausanias los Juegos Hereos fueron instituidos por Hipodamía, un personaje semi-mitológico, hija de Enómao y esposa de Pélope. Éste Pélope había sido descuartizado por su padre Tántalo, y ofrecido a los dioses como alimento. Cuando se dieron cuenta de la trama, decidieron devolverlo a la vida, sustituyendo el hombro que distraídamente se había comido Démeter por uno de marfil.

Pélope consiguió casarse con Hipodamía tras vencer a su padre en una carrera de carros, no sin argucias de por medio, y después de que 30 pretendientes murieran en el intento. Para agradecer a Hera su matrimonio Hipodamía reunió a un grupo de 16 mujeres haciéndolas administradoras de los Juegos Hereos. Una teoría alternativa para la fundación de los juegos dice que estas mujeres procedían de las ciudades griegas de Elis (en cuyo territorio se encuentra Olimpia) y Pisa, como una forma de apaciguar la tensión entre ambas.

Relieve de Pélope e Hipodamía, Metropolitan Museum, Nueva York
Relieve de Pélope e Hipodamía, Metropolitan Museum, Nueva York

Originalmente los Juegos Hereos consistían solo en carreras atléticas. Se celebraban, por lo menos desde el siglo VI a.C., en el estadio de Olimpia, posiblemente el mismo año que las competiciones masculinas y justo antes de éstas. Las mujeres competían divididas en tres grupos de edades, y el recorrido era sensiblemente inferior al de los hombres, aproximadamente un 20 por ciento más corto. Según Pausanias no competían desnudas como los hombres, sino que llevaban una túnica llamada Quitón o Chitón, que para la ocasión se recortaba por encima de las rodillas y dejaba al descubierto todo el hombro derecho hasta el pecho.

Este Quitón era empleado por los hombres en las competiciones que requerían un alto esfuerzo físico, por tanto en realidad las mujeres adoptaban la vestimenta masculina.

A partir de finales del período clásico y bajo la influencia de Roma se permitió a las mujeres participar en los mismos festivales atléticos que los hombres, algo que no fue muy bien recibido en Grecia. Existen evidencias arqueológicas en inscripciones que atestiguan la participación femenina en carreras en Delfos en el siglo I d.C., en Nápoles durante el período imperial, y en los Juegos Capitolinos en Roma en el 86 d.C.

Las vencedoras en los Juegos Hereos eran coronadas con olivo, al igual que los hombres, y se les entregaba como premio la carne de las reses sacrificadas a Hera. También obtenían el derecho a dedicar estatuas inscritas con su nombre, así como a figurar en retratos colocados en las columnas del templo de la diosa. Todavía hoy se pueden ver las marcas donde estos retratos estaban situados, aunque ninguno se ha conservado. Tampoco se han encontrado esculturas con nombres femeninos en las excavaciones de Olimpia.

Existen pocas referencias en las fuentes a mujeres que participaron en los Juegos Hereos. Parece que las espartanas eran las vencedoras habitualmente, no solo por la proximidad de su ciudad sino porque su entrenamiento las hacía muy superiores al resto de la hélade. El único nombre de una vencedora que los historiadores han conseguido rastrear es el de Cloris, personaje mitológico nieta de Zeus, de quien se dice fue la primera de las ganadoras en los Juegos.

Posible escultura en bronce de atleta femenina, Museos Vaticanos
Posible escultura en bronce de atleta femenina, Museos Vaticanos

En los Museos Vaticanos hay una pequeña escultura de bronce que algunos identifican con Cloris o con una vencedora de los Juegos Hereos, porque su vestimenta es muy similar a la descrita por Pausanias. Otros opinan que se trata en realidad de una bailarina.