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Arqueología

El Stonehenge de madera alemán, un santuario Neolítico donde se realizaban sacrificios humanos


Recientemente reconstruído, el llamado por comparación Stonehenge alemán abrió sus puertas al público a mediados de 2016. Se trata de un santuario circular de tipología similar al británico, pero que en lugar de con piedras se construyó en madera a finales del tercer milenio a.C..

Fue descubierto en 1999 en Pömmelte, cerca de la ciudad de Barby, en el estado de Sajonia-Anhalt, e identificado como un sistema circular de tumbas con caracter ritual, y las excavaciones comenzaron en 2005. Desde 2015 se le dió el nombre de Ringheiligtum Pömmelte (anillo del santuario de Pömmelte). Se encuentra junto a un bosque cerca del río Elba.

El sistema tiene un diámetro de unos 115 metros y está compuesto de varias partes: un anillo exterior rodeado parcialmente por zanjas, un foso, una empalizada interior, varios muros y pozos en los cuales se depositaban ofrendas rituales, como vasijas de cerámica, que datan del período de transición del Neolítico a la Edad del Bronce, entre los siglos XXIII y XXI a.C.

En el lugar se hallaron también hachas de piedra y huesos animales y humanos, principalmente de niños y mujeres jóvenes, cuyas lesiones sugieren según los investigadores un final prematuro por medio del sacrificio. Y restos calcinados que indican que el fuego tenía un papel importante en los rituales.

Parece que las estructuras de madera estaban dispuestas de alguna forma en relación con la posición del sol, lo que lo hace muy similar a Stonehenge y otros monumentos ingleses como Woodhenge y Durrington, levantados más o menos en la misma época. Además se hallaron tallas con símbolos cósmicos.

Los arqueólogos han determinado que el santuario fue destruído en algún momento alrededor del año 2050 a.C. Se sacaron todos los postes de madera que conformaban la estructura y fueron quemados. Eso habría puesto fin a cientos de años de sacrificios rituales humanos.

Debido al empleo de madera ésta apenas se ha conservado, y lo que actualmente podrá ver el público es una reconstrucción que ha costado más de 2 millones de euros.