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Por primera vez un cable de fibra óptica cruzará el Círculo Polar Ártico


En los próximos días la empresa Quintillion Networks, con base en Anchorage, Alaska, comenzará la instalación de un nuevo cable submarino de fibra óptica. La noticia no sería tal si no fuera porque por vez primera un cable de ese tipo va a cruzar el Círculo Polar Ártico, en busca de la ruta más corta entre Europa, América y Asia.

El cable se sumergerá a una profundidad de tan solo 4 metros, con los riesgos que ello implica. De hecho se calcula que tiene un 40 por ciento de posibilidades de ser dañado por redes de pesca, un 28 por ciento por terremotos submarinos, y otros factores menores. Cuando esté completamente instalado tendrá una longitud de más de 15.000 kilometros, y conectará la costa Oeste norteamericana con Alaska, Japón y el Reino Unido, pudiendo transportar datos a una velocidad de 30 terabits por segundo.

Esquema del proyecto para tender cable de fibra óptica a través del Ártico

Ahora mismo la mayoría de los cables submarinos que forman la columna vertebral de internet conectan los Estados Unidos con Europa y Asia cruzando el Atlántico y el Pacífico. El cambio climático y la pérdida de hielo en el Ártico durante los meses de verano abren la posibilidad de abrir una nueva ruta, mucho más corta.

Esto llevará, también por primera vez según Scientific American, conexiones de alta velocidad a comunidades de Alaska y el norte de Canadá, y reducirá en milisegundos el retraso en las transmisiones de datos entre Londres y Tokio, algo interesante para quienes operan en mercados bursátiles a ambos extremos del planeta.