El ejército fantasma de Souther Fell, una ilusión óptica recurrente del siglo XVIII

Infantería británica del siglo XVIII

Souther Fell es una colina situada en el Distrito de los Lagos, una zona rural del noroeste de Inglaterra. Se trata de un popular destino turístico, cuyo principal atractivo es su parque nacional, el mayor del Reino Unido, con abundantes lagos, entre ellos el más profundo del país, y la montaña más alta, con 978 metros de altitud.

Pero el lugar también es conocido por haber sido escenario de una singular ilusión óptica que se repitió varias veces en pocos años. La primera vez ocurrió en 1735 cuando un hombre que trabajaba para la familia Lancaster contempló sobre la colina una procesión de soldados. En aquel momento nadie le hizo mucho caso.

Dos años después, en 1737, el propio Lancaster con su familia fueron testigos de ello. Esta vez el desfile era mayor, de hasta cinco soldados en columna y con oficiales montados a caballo. Tampoco nadie le prestó mayor credibilidad.

Ocho años más tarde, en el atardecer de un día identificado como el solsticio de verano, entre el 19 y el 24 de junio de 1745, de nuevo una columna militar en rigurosa formación en fila fue vista marchando a todo lo largo de la cresta de Souther Fell. Infantería a pie, caballería e incluso carruajes. Los soldados aparecían por un lateral de la colina y desaparecían por el contrario, en una marcha interminable que duró varias horas.

La colina de Souther Fell
La colina de Souther Fell

Esta vez hasta 26 personas testificaron más tarde bajo juramento haber estado sobrios y contemplado el singular espectáculo. Incluso aparecieron otros que confesaron haber contemplado el mismo hecho dos años antes, en 1743. Sin embargo, todos estaban de acuerdo en que el lugar por el que aparecían las tropas era totalmente impracticable para el tipo de carruajes que habían visto.

Al día siguiente ascendieron la colina en busca de pruebas, pero ni una sola huella del paso de tal ejército pudo ser encontrada. Los testigos afirmaron que en todos los casos los soldados parecían reales y nítidos.

La explicación científica a la que llegaron los expertos de la época es que todo había sido un efecto óptico, un reflejo de las maniobras realizadas en aquel mismo momento por el ejército en las costas de Escocia, a unos 48 kilómetros del lugar.

Los hechos fueron recogidos por The Gentleman’s Magazine en 1747, y por Harriet Martineau en 1855, quien posiblemente acuñó el término Spectral Army (ejército fantasma). En 2011 Stephen Matthews publicó The Spectral Army of Souther Fell, donde se cuenta la historia de esta ilusión óptica cuya causa nunca llegó a resolverse.