Descubierto un posible nuevo asentamiento vikingo en Canadá con imágenes de satélite

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Las imágenes tomadas por satélites de nuestro planeta nos han dado muchísimas sorpresas en la última década en lo que se refiere a la arqueología. El último hallazgo parece que confirma la presencia de los vikingos en tierras norteamericanas, concretamente en Terranova, revolucionando las teorías sobre el asentamiento de este pueblo en aquellos territorios.

El yacimiento se encuentra en Point Rosee, 500 kilómetros más al sur de L’Anse aux Meadows, la única evidencia constatable de la presencia vikinga en Canadá. Pero desde los años 60 la investigación sobre la presencia vikinga en América antes de la llegada de Cristóbal Colón no había ido mucho más allá.

Sarah Parcal, profesora asociada de Antropología de la Universidad de Alabama, ha sido la directora de esta investigación. Ella invirtió parte del millón de dólares que ganó tras recibir el premio TED 2016 para sufragar sus trabajos en Point Rosee. A través de las imágenes captadas por satélite, detectó en una loma de aquel lugar al sur de esta isla ciertas anomalías e irregularidades en el terreno que creyó que se debían a la presencia de estructuras de madera levantadas por el hombre ya desaparecidas.

Fotografía: DigitalGlobe
Fotografía: DigitalGlobe

Ya sobre el terreno la doctora Parcak confirmó sus sospechas con el hallazgo de una roca ennegrecida por una fuente elevada de calor y por debajo restos de carbón y hierro. Estos datos sugerían que allí hubo en su día una forja; también había una pared de turba no precisamente del tipo de las levantadas por los vikingos.

Los datos de radiocarbono aseguraron que en torno al año 1000 de nuestra era ya había población asentada en L’Anse aux Meadows; los de Point Rosee podrían demostrar que los vikingos vivieron en aquella tierra entre el año 800 y 1300.

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Parcak aseguró a LiveScience sentirse emocionada si se confirmara que éste es un yacimiento nórdico. También aseguró que este lugar podría revelar más secretos sobre este pueblo y confirmar si realmente fue el que colonizó por primera vez Norteamérica, mucho más al sur de lo que realmente se creía.

Habrá una nueva campaña arqueológica el próximo verano en Point Rosee y en ella están puestas todas las esperanzas para que salgan a la luz nuevas referencias que los unan a la presencia vikinga en la zona. Si los datos son positivos las historias que cuentan las sagas vikingas serían totalmente verosímiles.

Vía: Live Science