Operación Kreipe: cuando los británicos secuestraron a un general nazi

Los héroes de la operación. Leigh Fermor es el segundo de pie por la izquierda

Tras la invasión nazi de Creta en mayo de 1941 las fuerzas británicas y de otros países de la Commonwealth que habían participado en la defensa fueron evacuadas a Egipto y otros territorios controlados por los aliados. Pero al mismo tiempo que se producía la evacuación la Dirección de Operaciones Especiales (SOE) introducía en la isla a varios agentes con instrucciones de apoyar y asistir a los movimientos de resistencia cretenses en sus operaciones contra el invasor.

Una de esas operaciones, ideada desde Egipto por el mayor Patrick Leigh Fermor (que más tarde se convertiría en el más famoso escritor de viajes británico) y el capitán William Stanley Moss, consistió en el secuestro del general Kreipe, comandante de la 22 División de Infantería Aerotransportada alemana en Creta.

Fermor ya había llevado a cabo con éxito misiones en la isla anteriormente, donde vivió más de dos años oculto durante la guerra. Tras el armisticio entre Italia y los aliados del 3 de septiembre de 1943 había conseguido ayudar al general italiano Carta, comandante de la División Siena que controlaba el este de Creta, a escapar de los alemanes junto con algunos de sus oficiales, y ponerlos a salvo en Egipto.

Animado por sus éxitos anteriores Fermor decidió presentar a sus superiores la idea de secuestrar al General Müller, comandante de la 22 División de Granaderos Panzer con base en Heraclión. Para su sorpresa, el plan fue aceptado.

El plan dibujado por W. Stanley Moss
El plan dibujado por W. Stanley Moss

El 4 de febrero de 1944 ambos juntos con los agentes cretenses del SOE Georgios Tyrakis y Emmanouil Paterakis, partieron de Bari, en aquel momento cuartel general del octavo ejército, con órdenes de lanzarse en paracaídas sobre la isla. Al llegar al punto acordado tan sólo Leigh Fermor consiguió saltar. Debido a las malas condiciones atmosféricas los otros tres tuvieron que regresar.

Fermor esperó pacientemente escondido por la resistencia durante dos meses, hasta que el resto del equipo tuvo la ocasión de llegar a la isla, esta vez por mar. El 4 de abril utilizando una lancha ML842 consiguieron arribar a la costa cretense, donde les esperaban Fermor y otro agente del SOE, Sandy Rendel.

Para entonces el plan original, que era secuestrar al general Müller, gobernador militar de Creta, ya no era viable por haber sido destituido. Pero decidieron seguir adelante cambiando el objetivo a su sustituto, el general Kreiper.

Con la inclusión en el equipo de nuevos miembros de la resistencia comenzaron los preparativos. Fermor, vestido como un campesino local y con el nombre falso de Mihali Phrangidakis, realizó varios viajes en autobús hasta Heraclión y el area que circundaba el cuartel general nazi para reconocer el terreno, llegando a la conclusión de que era prácticamente impenetrable.

Tras varios días vigilando los movimientos del general, se optó por el secuestro. El plan consistía en que dos agentes del SOE disfrazados como policías militares alemanes detuviesen el vehículo del general en su regreso a casa.

Lo llevaron a cabo el 26 de abril. Una vez detenido el vehículo del general y neutralizado el conductor (más tarde sería hallado muerto) emprendieron la huida con Fermor disfrazado simulando ser el propio general, mientras que el auténtico se ocultaba en el asiento de atrás con Paterakis y otros dos miembros de la resistencia. Moss conduciría el vehículo de esta guisa atravesando, sorprendentemente, hasta 22 controles de carretera.

El objetivo: el General Heinrich Kreipe
El objetivo: el General Heinrich Kreipe

En el momento de abandonar el vehículo Moss se encargó de dejar en él documentos de inteligencia que probaban que el secuestro había sido cometido por comandos británicos, con el fin de que no se tomasen represalias contra la población local. Además la BBC había prometido retransmitir la noticia, y la RAF esparciría panfletos por toda Creta anunciando el secuestro una vez estuviesen a salvo en las montañas.

El grupo se internó en las montañas dirigiéndose al sur, perseguido por patrullas alemanas. Al pasar cerca del Monte Ida, el lugar mitológico del nacimiento de Zeus, Kreipe se detuvo y recitó un pasaje de Horacio: Vides ut alta stet nive candidum Soracte (Mira como el monte Soracte se alza blanco cubierto por la nieve), a lo que Fermor respondió recitando el resto del poema. Ambos habíamos bebido en las mismas fuentes del conocimiento escribiría más tarde Fermor.

Finalmente el grupo fue recogido en la playa de Peristeres el 14 de mayo de 1944 y transportados a Egipto.

Tras la guerra se supo, por el testimonio de algunos soldados alemanes, que Kreipe no era del agrado de sus subordinados. Una de las cosas que más les enfurecía era que se negaba a detener su vehículo contraviniendo sus propias ordenes de que todos debían ser revisados. Eso explica que nadie se atreviese a parar el coche en ninguno de los 22 controles sorteados por el comando en su huida.

Una vez en Egipto, la inteligencia británica se esforzó en hacer creer a los nazis que Kreipe no había sido secuestrado sino que había desertado voluntariamente. Tras ser interrogado en Egipto, Kreipe fue trasladado primero a un campo de prisioneros de guerra en Canadá, y más tarde a un campo especial en Gales. Fue liberado en 1947. En 1972 un programa de la televisión griega (ver video abajo) reunió de nuevo al general con sus secuestradores. Murió en Northeim, Alemania, el 14 de junio de 1976 a la edad de 81 años.

Moss contó la historia en su libro Ill Met by Moonlight, que sería la base para la película de 1957 Emboscada Nocturna protagonizada por Dirk Bogarde (interpretando el papel de Leigh Fermor). En 2014 se publicaría la versión del propio Fermor, Abducting a General, del que Longreads publicó recientemente un extenso extracto.