Las máquinas tragaperras, un invento del siglo XIX

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Seguro que todos recordáis las clásicas máquinas de azar que llenaban las salas de juegos, esas máquinas que luego se extendieron a otro tipo de locales como los bares, donde todavía podemos encontrarlas. Al igual que en los casinos, véanse las películas ambientadas en Las Vegas, por ejemplo. Finalmente la última evolución fue el salto a internet y a los casinos virtuales. ¿Pero cómo nacieron y cómo fue su evolución?

La primera máquina era una máquina basada en el póker con cinco carretes que no tenía pago directo pero que, con una buena mano, el jugador podía obtener un regalo de parte del camarero como un cigarro o una cerveza.

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En 1895 Charles Fey inventó la primera máquina automática con tres carretes formada por los símbolos corazón, pica, diamantes, herradura y campana de la libertad.  Al conseguir 3 de este último símbolo, el jugador se llevaba 10 monedas de 5 céntimos.

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El siguiente paso hasta llegar a las slots online lo dieron las tragamonedas con símbolos de frutas,  que indicaban los sabores de los chicles que habías ganado como premio en las máquinas. Esta máquina introdujo el símbolo BAR, logo de la Bell-Fruit Gum Company que era la compañía proveedora de los chicles.  

Hasta los años 60, el mecanismo de las máquinas tragamonedas fue el mismo: se tiraba una moneda que desbloqueaba una palanca de la que tiraba el jugador, que ponía en movimiento los rodillos hasta que se paraban de izquierda a derecha y uno a uno, aumentando el suspense del resultado.

En 1964, la tragamonedas Money Honey fue la primera máquina electrónica con varias líneas y pantallas de vídeo. Esta nueva tragamonedas podía expedir sin ningún problema y, en el momento, unas 500 monedas  relegando la antigua palanca a mero motivo decorativo.

Estas máquinas electrónicas transformaron las tragamonedas sin cambiar su esencia, sustituyendo los antiguos carretes manuales por el generador de números aleatorios que permite millones y millones de combinaciones diferentes y, por lo tanto, la posibilidad de ampliar las ganancias conseguidas con el premio.

Las tragamonedas Megabucks han sido una de las responsables de los mayores pagos de las máquinas de azar, como los 27 millones que ganó en 1998 una jubilada o los más de 39 millones de dólares que un joven ingeniero de25 años ganó en el Hotel Excalibur de Las Vegas.

Desde los años 90, las máquinas de azar o tragamonedas están unidas a la cultura popular con diseños de los carretes inspirados en  músicos, películas o referencias televisivas.

El diseño de las slots online no es muy diferente a aquellas primeras tragamonedas, ya que está inspirado en los mismos símbolos de entonces y, también,  en referencias a la cultura popular aunque más modernas.

La diferencia es que las slots online tienen 5 carretes y se pueden hacer apuestas  de entre  1 y 25 líneas. Al haber más líneas,  se supone que hay un número mayor de combinaciones y más posibilidades de ganar premios. A los premios en metálico se añade la posibilidad de ganar giros gratis con los que seguir jugando un determinado número de veces.

Con estas nuevas tragamonedas virtuales han aparecido también los botes progresivos, que son cantidades de dinero que van aumentando a medida que alguien en la red apuesta en una de estas máquinas.

Desde las temáticas más clásicas, que imitan a aquellas slots del pasado, hasta las más modernas, la evolución de las tragamonedas hasta las nuevas slots online no han cambiado su esencia: que el jugador tenga la esperanza de ganar premios y se divierta (o algo así) mientras espera, en suspense, a que los rodillos se paren.

Fuente: Historia de las slots en PokerStars