Wave Rock, la roca australiana con forma de ola gigante

Wave Rock / Shutterstock

¿Recuerdan a Medusa, aquel feo personaje de la mitología griega con serpientes en vez de cabello y con la fatal capacidad de convertir en piedra a quien la mirase a los ojos? En la leyenda sólo petrificaba a seres vivos y por eso Perseo la decapitó y mostró su cabeza al Kraken para salvar a Andrómeda. Ahora bien ¿y si con ese despojo se pudiese volver piedra cualquier cosa? En tal caso, y suponiendo que hubieran podido llegar a las Antípodas, los antiguos habrían encontrado la explicación casi perfecta para Wave Rock.

Wave Rock es una singular formación rocosa que se encuentra en Wheatlands, a tres kilómetros de Hyden, ciudad situada en el extremo suroeste de Australia. Como indica su nombre, su aspecto se parece mucho a una gran ola marina a punto de romper. Grande porque mide unos catorce metros de altura y una longitud en torno a ciento diez metros, constituyendo la cara norte de una solitaria colina granítica denominada Hyden Rock.

Pasear por su base abruma; proporciona una tremenda impresión y traslada a uno con la imaginación a la maravilla bíblica del milagro de la separación de las aguas por Moisés en la versión encarnada por Charlton Heston en Los Diez Mandamientos que dirigió William Wyler. Siendo más prosaico, igualmente se puede tener la sensación de estar a punto de ser engullido por un siniestro tsunami.

Wave Rock / Shutterstock
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Wave Rock forma parte del Hyden Wildlife Park, que alcanza ciento sesenta hectáreas. Pero éste es el rincón estrella del lugar porque, modelada a lo largo de sesenta millones de años por la erosión química del subsuelo, en combinación con la fluvial, la Naturaleza parece haber logrado plasmar una vez más un momento de poesía geológica, una imagen dinámica pero detenida en el tiempo para siempre, como si alguien hubiera pulsado el botón de Pause.

The Wave / Shutterstock
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De ahí que se haya procurado asegurar su conservación mediante la erección de un muro en la parte superior (se aprecia en la imagen anterior) con la función de recoger y canalizar el agua de lluvia hacia una presa cercana. Un sistema que se construyó en 1928 (posteriormente renovado en 1951) y que es muy habitual en aquellas tierras, aplicado también a otras formaciones pétreas similares.

Porque, en realidad, no se trata del único sitio peculiar del entorno, ya que también se podrían citar otros como The Humps, Hippo’s Yawn y Mulka’s Cave (que contiene pinturas rupestres). Pero éste resulta especialmente atractivo en lo visual y en lo cultural, puesto que los aborígenes lo convirtieron en objeto de culto.

The Wave / Shutterstock
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Algo que, en cierta forma, continúa en estos tiempos de globalización; y no lo digo sólo por los ciento cuarenta mil turistas que visitan la roca cada año sino también porque ésta se convierte en un improvisado e inigualabale escenario natural que desde 2005 acoge el festival de música Wave Rock Weekender.