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La planta más antigua con flores tiene 130 millones de años, y se encontró en la Península Ibérica


Actualmente la mayor parte de las plantas de la tierra son angiospermas, es decir, tienen flores y frutos con semillas, sean árboles, arbustos o hierbas. Pero hubo un tiempo en que no fue así. Hace millones de años el mundo vegetal presentaba características muy diferentes, tanto que, hasta hace relativamente poco, su reproducción y expansión constituía un misterio para la ciencia.

Dicho misterio se fue aclarando poco a poco con el transcurso de las décadas y las investigaciones científicas. Sin embargo, seguía sin estar claro cuándo y dónde cambiaron, cuándo y dónde adoptaron las formas que ahora conocemos. Se pudo hacer la luz siglo y medio atrás y aquí mismo, en España, al encontrarse fósiles de Montsechia vidalii (llamada así por la ilerdense sierra de Montsec, donde apareció). Pero no todos la consideraban una planta -había quien apuntaba más bien a musgo o líquen- y el descubrimiento cayó en un olvido parcial.

Hasta ahora, en que los avances tecnológicos permiten analizar el fósil con mucha precisión y datarlo: entre 130 y 125 millones de años. Pero más importante que la edad es el haber establecido, gracias también a su comparación con otros ejemplares hallados luego en la cordillera Ibérica conquense, que Montsechia vidalii no sólo era una planta sino que se trataba, efectivamente, de una angiosperma; sin pétalos y con una sola semilla pero angiosperma, al fin y al cabo. La más antigua conocida hasta el momento.

¿Fue la primera? Eso sería simplificar demasiado, aunque sí se puede decir que es anterior a la que hasta ahora se consideraba tal, la Archaefructus sinensis, encontrada en China. Y, ya puestos, para que resulte más gráfico, podemos añadir que convivió con dinosaurios como el iguanodon o el braquiosaurio en el Barremiano, uno de los subperíodos del Cretácico temprano.

Montsechia vidalii es un antepasado de la moderna Ceratophyllium, frecuente en estanques y acuarios. La propia Montsechia española vivía en un medio lacustre, que era el aspecto que ofrecía entonces la sierra del Montsec. O sea, una planta subacuática de agua dulce, carente por ello de raíces, polen y néctar; podría tener, quizá, una flor minúscula no conservada en el fósil. Pero era angiosperma, que conste.

Vía: Phys