El primer aeropuerto que funciona totalmente con energía solar está en la India

No está en Estados Unidos ni en China; tampoco en un emirato árabe, generalmente célebres por sus fantásticos equipamientos. No, el primer aeropuerto del mundo que funciona totalmente con energía solar se halla en la India y es el Nedumbassery de Cochin, en el estado de Kerala.

Esta infraestructura, pionera en el país por funcionar como una empresa limitada con participaciones de sociedades de otras naciones y un mínimo porcentaje estatal, se encuentra a una treintena de kilómetros de la ciudad de Kochi (o Cochin). Se trata de un lugar muy turístico, de ahí que sea un aeropuerto internacional con importante tráfico aéreo: opera casi un millar de vuelos semanales y tiene capacidad para acoger incluso al Airbus A380.

Éste es el lugar que ya ha marcado un hito en instalaciones verdes y sostenibles, puesto que la electricidad del complejo está suministrada por 46.150 placas solares colocadas en la parte perimetral de su superficie, pegadas a las vallas de protección, un terreno originalmente previsto para futuras ampliaciones. En total, 20 hectáreas sin uso concreto hasta que fue contratada la compañía Emvee Photovoltaic Power, que en 2013 comenzó los trabajos para dotar al aeropuerto de ese sistema.

Las placas se inauguraron en 2015 y proporcionan 12 megavatios diarios, lo que permite que el complejo sea autosuficiente energéticamente, además de poder controlarlo a distancia mediante monitorización remota gracias a un sistema denominado SCADA. La inversión ascendió a algo menos de 9 millones de euros que se amortizarán en sólo un lustro.

Aparte del beneficio eléctrico directo, hay otros que podríamos definir como colaterales; es el caso del ahorro en emisiones de dióxido de carbono, calculado en torno a 300.000 toneladas métricas. Ello supone el equivalente a plantar 3 millones de árboles.

Así que ya sabemos cuál va a ser, previsiblemente, la futura fuente de electricidad para los aeropuertos; Cochin ha abierto el camino y demostrado que la cosa funciona. De hecho, la tendencia continúa: el siguiente paso parece que será el reciclaje total del agua.

Vía: The Economic Times