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Adios a la radio FM, la característica oculta en tu iPhone


Ayer The Verge comentaba que Noruega será el primer país del mundo en prescindir de las emisiones de radio en frecuencia modulada (FM). En 2017 se producirá el apagón analógico para pasar a la Transmisión Digital de Audio (DAB, Digital Audio Broadcasting).

El proyecto DAB, que comenzó en 1987, es una tecnología desarrollada por la Unión Europea para la transmisión de radio digital. Para entendernos se podría comparar con lo que la TDT es a la televisión. Una tecnología que permitirá recibir múltiples servicios, aumentando el número de emisoras y frecuencia.

Las ventajas que tiene son que ofrece más calidad de sonido, con menos interferencias y con la posibilidad de introducir datos, como texto o contenido multimedia. También que ya no tendremos que resintonizar el receptor si cambiamos de localización, porque una emisora dispondrá de una única frecuencia para todo el territorio de cobertura.

En España, por ejemplo, ya funciona este sistema en las emisiones de Radio Nacional (y otras emisoras) y sus diferentes canales. Así, el mayor ancho de banda está asignado a Radio Clásica, con el fin de transmitir la mejor calidad de sonido posible.

Otros países como Dinamarca y Suiza, también han puesto fecha al fin de la FM. Dinamarca lo hará en 2019 y Suiza en 2024.

¿Y que tiene esto que ver con el iPhone? Pues que si tienes un iPhone tienes un receptor de radio FM. Éste viene incluido en el chip que gestiona las conexiones inalámbricas como el Wifi y el Bluetooth. Solo que Apple no lo activa. Es decir, en la práctica el iPhone podría funcionar, con la aplicación adecuada, como un receptor de radio FM. El motivo de que Apple no lo active puede deberse a varios motivos. Por ejemplo, evitar las interferencias con la transmisión de datos. O evitar que puedas oír música gratis, que también podría ser, aunque parece un poco retorcido.

En cualquier caso de aquí a unos años no será más que una característica inservible, porque el fin de la FM llegará tarde o temprano a todos los países europeos. Una cosa más que contar a nuestros nietos, como la famosa relación entre el bolígrafo BIC y las casetes.