¿Recolectar la miel sin abrir las colmenas? Sí, el invento se llama Flow

¿Recolectar la miel sin abrir las colmenas? Sí, el invento se llama Flow

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El sueño de todos los apicultores es no tener que abrir las colmenas para recolectar la miel. Pues bien, un padre y un hijo australianos, Stuart y Cedar Anderson, llevan probando desde hace una década un ingenioso y revolucionario sistema para extraer ese néctar dorado y que fluya directamente desde un grifo a un recipiente.

Lo han llamado Flow y el 22 de febrero comenzaron una campaña en la plataforma Indiegogo. En menos de una semana ya han recaudado 3.45 millones de dólares de los 70.000 que se habían propuesto obtener hasta el 5 de abril. En este crowfunding se puede ser de simple donante por 30 dólares que dan acceso a materiales gráficos exclusivos, aparte de una mención, hasta aportar 600 dólares. Ese es el importe que cuesta una colmena completa (sin las abejas, claro está) que producirá unos 18 kilos de miel.

Por algo a Flow lo llaman el mayor avance en la apicultura desde 1852. ¿Cómo funciona? El sistema parece sencillo: utiliza unos panales que se ajustan a unos marcos curvos que dirigen la miel hacia unos canales a los que se conectan de uno a seis tubos, a modo de grifos. Solo hay que poner un tarro debajo y el milagro se ha producido.

Lo comenta emocionado Will Vorobioff en el vídeo promocional: «Gasté muchísimas horas extrayendo la miel de las colmenas». Y es que lo mejor de todo es que Flow permite hacer este durísimo trabajo sin molestar a las abejas; tampoco hay que utilizar humo para apaciguar a los insectos, ni ponerse ese molesto traje para evitar las picaduras, ni romper las celdas de cera, y ni siquiera ensuciarse. Y, lo que es fantástico, sin el engorro de tener que abrir la colmena.

Una vez recogida la miel lo único que hay que hacer es colocar unos tapones al final del canal de salida y las abejas se encargarán de volver a tener muy pronto una nueva cosecha.

Lo que no nos cuentan los Anderson es que el apicultor va a tener que seguir vigilando las colmenas, controlando la población de abejas para así estar al tanto de posibles enfermedades o trastornos en la comunidad.

Vía: My Modern Met