La frontera más extraña del mundo

La frontera más extraña del mundo 2
Isla Märket

La frontera más extraña del mundo separa Suecia de Finlandia en la isla Märket, en el Bático. Posiblemente sea también la más larga en el menor espacio

Mira que hay fronteras complicadas y raras en casi todos los continentes. Por ejemplo esas líneas rectas que hacen de frontera entre algunos estados norteamericanos, o las caprichosas formas dibujadas por la descolonización de Oriente Medio. Pero la frontera que separa la isla de Märket entre Suecia y Finlandia se lleva la palma, por varias razones.

La isla, más bien un islote, tiene apenas 3 hectáreas de superficie, y se encuentra en el Golfo de Botnia en el Mar Báltico. En tan poca extensión de terreno (así a ojo solo un poquito más grande que Perejil) alberga una frontera de casi medio kilómetro. Es decir, 500 metros de frontera en una roca que apenas debe tener cien de anchura.

El motivo es que ésta zigzaguea de norte a sur, por una curiosa razón. Cuando se estableció la frontera en 1809 se acordó que ésta discurriese por el medio de la isla, lógicamente. Aquel tratado, llamado de Fredrikshamn, se firmó entre el Reino de Suecia y el Imperio Ruso. Con él se ponía fin a la Guerra Finlandesa, ya que ambos se disputaban el territorio. Finlandia quedó para Rusia y posteriormente se independizó en 1917.

Situación de la Isla Märket
Situación de la Isla Märket

En 1885 los finlandeses (en ese momento Finlandia pertenecía a Rusia) construyeron un faro en la isla. Pero no debieron consultar mapas actualizados porque terminaron por construirlo en la parte sueca. El entuerto se solucionó en 1981, cuando Suecia y Finlandia llegaron al acuerdo de intercambiar porciones similares de territorio, para que los finlandeses pudieran seguir operando el faro. Dicho y hecho, la frontera se reformó dándole su peculiar aspecto de zig-zag actual.

Frontera Kataja/Inakari
Frontera Kataja/Inakari

Por cierto, que al hilo de esto hay otra curiosidad. En el momento de trazarse la frontera en 1809 ésta pasaba por entre dos pequeñas islas cercanas: Kataja (en la parte sueca) y Inakari (en la parte finlandesa). Están situadas igualmente en el Golfo de Botnia. Tan cerca estaban una de otra que con el tiempo el rebote isostático que afecta a toda Escandinavia hizo emerger una lengua de tierra entre ambas que acabó por unirlas definitivamente. De modo que, la frontera que en un principio dividía dos islas atravesando el mar, hoy divide una sola isla, pero las tierras son prácticamente las mismas.