Los monos tienen su propio lenguaje e incluso dialectos locales

Los monos tienen su propio lenguaje e incluso dialectos locales

No hablan el inglés de Shakespeare, por supuesto, pero ése tampoco lo alcanzamos la mayoría de los españoles. Y en cualquier caso, recuerden al invento que proponía Michael Crichton en su novela Congo para traducir los sonidos de la gorila protagonista. Ya en serio, un grupo de científicos del French National Center for Scientific Research ha estudiado minuciosamente los sonidos que emiten los monos y los resultados son sorprendentes: no sólo tienen un protolenguaje con el que se entienden en cuestiones básicas sino que, además, hay dialectos locales diferentes, según el lugar donde habitan.

Los investigadores trabajaron in situ grabando a los monos de Campbell (Cercopithecus campbelli) en su hábitat del bosque de Tai (Costa de Marfil) y, sabiendo de antemano que los primates utilizan señales de advertencia ante un peligro inminente, encontraron que hay un sonido diferente para referirse al tipo de amenaza que puede rondarles.

Así, un leopardo suena más o menos como krak mientras que un águila sería hok. Son, digamos, las referencias más graves. Además añaden el sufijo fonético oo para indicar una amenaza leve, de manera que krak-oo significaría que hay que estar atentos y hok-oo advertiría de la caída de una rama.

Pero lo verdaderamente inaudito llegó cuando el estudio se trasladó a los primates de la isla de Tiwai, en Sierra Leona: los sonidos eran iguales o muy parecidos pero su significado presentaba variaciones. Por ejemplo, el águila seguía siendo hok pero también krak en una considerable proporción. O sea, el grito que antes identificaba al leopardo, aquí también servía para el ave. La razón, según explica Phillipe Schlenker, uno de los científicos (es lingüista), estriba en que no hay leopardos en la isla.

¿Debe sorprendernos que los monos de lugares geográficamente distintos usen expresiones diferentes? Quizá no tanto, si tenemos en cuenta que a los seres humanos nos pasa lo mismo incluso dentro de un mismo país y separados por no demasiados kilómetros. Schleker opina que las palabras compiten entre sí y se tiende a utilizar la que resulte más expresiva, más informativa, con preferencia de lo particular sobre lo general.

En el caso de los primates, tendemos a verlo como simples animales pero están muy bien adaptados a su entorno y el desarrollo de un lenguaje amplía sus posibilidades de supervivencia: «Lo importante es que, en esta situación, tanto krak-oo como hok son más informativos que el simple krak», dice Schlenker. Para los monos de Costa de Marfil es importante ser específico porque tienen varios depredadores; en cambio, los de Tawai sólo tienen uno, por lo que no importa tanto si chillan un krak o un hok ya que lo importante es simplemente advertir de un peligro.

Para confirmar esas observaciones incluso se colocaron leopardos falsos cerca de los monos, obteniendo los mismo resultados que en la observación directa. Ello demuestra, como decíamos al principio, que desarrollan lenguajes propios según el hábitat que ocupan. Al menos no tendrán polémicas sobre inmersión lingüistica.

Vía: IFL Science
Foto: Badgernet en Wikispecies