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Barceló Sants, un hotel de ambientación espacial


¿Recuerdan la estación espacial de 2001 una odisea del espacio? Aquella a la que, tras la elipsis más grande de la historia del cine, llegaba la nave a ritmo del Danubio azul, una doble rueda giratoria basada en la idea de Werner von Braun. Bueno pues el Hotel Barceló Sants ha sido descrito por la propia cadena como una especie de «estación orbital que ofrece todos los servicios necesarios para disfrutar de un imaginario viaje espacial, en un entorno de tranquilidad y confort que le permitirá disfrutar de la experiencia del viaje».

Y para rematar la propuesta, sus trescientas catorce habitaciones se llaman Orbital Rooms y sus catorce suites, Orbital Suites. Sobre su descripción, vuelvo a citar literalmente: «Cuentan con un gran ventanal con impresionantes vistas sobre la ciudad y dos escotillas que las convierten en originales estancias con un aire galáctico».

Lo gracioso de todo esto es que el símil de la estación de 2001 se me ocurrió simplemente viendo las fotos, antes de leer el texto de la página web, porque me recordaba un poco su estética decorativa. Así que cuando encima vi una imagen de Dave Bowman con su escafandra decorando una pared ya tuve claro el enfoque del post. Y el caso es que todo el hotel parece un homenaje a la carrera espacial, con esas características butacas redondas, el contraste del blanco predominante con vivos tonos rojos y verdes, los sugestivos pasillos o las botellas de oxígeno que hay para los clientes VIP.

Hablando de gases nobles, los tres restaurantes han sido bautizados como Oxigen (un buffet light), Hydrogen (laboratorio gastronómico) y Nitrogen (cafetería), sumándoseles un Orbital Bar. Por su parte, los catorce salones para eventos cuentan -aparte de luz natural- con avanzado equipamiento de última tecnología, alcanzando en sus tres mil metros cuadrados un aforo para millar y medio de personas. Mención especial para la mesa redonda que asemeja un gran mapa estelar.

¿Más? Conexión Wifi, gimnasio y, ya puestos, una buena ubicación: en Barcelona, sobre la céntrica estación (en este caso ferroviaria) de Sants que le da nombre, lo que garantiza al huésped el traslado rápido (no tanto como si utilizase un agujero de gusano, aunque, quién sabe, quizá todo se andará).

Más información: Barceló Sants