Una espada hallada en 1975 en Siberia pudo pertenecer a Ivan el Terrible 1

Una espada hallada en 1975 en Siberia pudo pertenecer a Ivan el Terrible

Aunque se encontró en Siberia hace ya 39 años, en 1975, vuelve a estar de actualidad. Se trata de una espada de hierro datada en el siglo XII, cuya fábrica se rastrea en la zona de Alemania en torno al Rin. Lo curioso es que parece que de ahí pasó a Suecia, donde se grabaron en su hoja runas, que para la fecha ya representaban palabras en latín. Y el hallazgo se produjo en Siberia, a varios miles de kilómetros de su accidentado periplo. ¿Cómo llegó hasta allí?

La inscripción principal dice N[omine] M[atris] N[ostri] S[alva]t[ORis] Et[eRni] D[omini] S[alvatoRis] E[teRni], C[hRis]t[us] Ih[esus] C[hRis]t[us], lo que se puede traducir por En el nombre de la Madre de nuestro Eterno Salvador, Señor Eterno y Salvador. Cristo Jesucristo. En el reverso aparece otra inscripción: N[omine] O[mnipotentis]. M[ateR]. E[teRni] N[omin]e, lo que significa En el nombre del Todopoderoso. La Madre de Dios. En el nombre del Eterno.

inside the map

Fue encontrada en el bosque de Baraba, en la región de Novosibirsk, enterrada a escasos cinco centrimetros de profundidad. Y según la teoría de su descubridor, Vyacheslav Molodin, pudo pertenecer al zar Ivan el Terrible, que gobernó Rusia entre 1547 y 1584 y fue el primero en llevar tal título. Precisamente fue en esta época cuando Rusia acometió la conquista de Siberia, llevada a cabo por Yermak Timofeyevich, el famoso líder cosaco y pionero de la exploración siberiana.

inside mid sword and inscription
inside the handle

Sin embargo, según Molodin, la espada habría sido llevada hasta allí por otro héroe legendario, Ivan Koltso, el principal aliado de Yermak, a quien el zar Ivan el Terrible se la habría regalado. Así, el lugar donde se halló la espada coincidiría con aquel en que Koltso halló la muerte junto con 40 de sus hombres, víctimas de una emboscada de los tártaros en 1584.

Otros piensan que la espada habría llegado hasta allí por obra de ladrones, comerciantes, o como botín de guerra fruto de las escaramuzas entre los turcos esteramos y los nómadas de la taiga siberiana. En cualquier caso ahora se pide la colaboración de los expertos europeos para desvelar el misterio de esta singular arma.