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Los Cubos de la Memoria de Llanes


Una de las localidades más turísticas de Asturias es Llanes, un concejo del extremo oriental del principado que presenta como principales atractivos treinta kilómetros de costa con algunas de las playas más bonitas del Cantábrico, fascinantes cuevas prehistóricas, casonas indianas y pueblos pintorescos. La villa homónima es su capital y tiene un interesante casco monumental de sabor medieval pero salpicado de edificios modernistas.

Ahora bien, desde hace unos años su puerto presume de una singular obra de arte al aire libre que ya se ha convertido en el icono local: los Cubos de la Memoria, una auténtica pincelada de color que hace que todo visitante se frote los ojos para asegurarse de que no se halla sumido en un sueño. Consiste en una serie de enormes bloques de hormigón que componen la escollera, surgidos de la imaginación del escultor vasco Agustín Ibarrola.

Pero no son cubos normales. El gris anodino de su material original ha sido sustituido por una sinfonía de vivos colores que recubre su superficie y confiere a la fachada marítima de Llanes un aspecto de cuento de hadas. Así, estos cubos policromados que descansan al aire libre, ora azotados por el turbulento mar norteño, ora batidos por las frecuentes lluvias, ora agostados por el sol del microclima local, son una gigantesca escultura «de infinitos escorzos» (Ibarrola dixit).

Los Cubos de la Memoria, que deben constituir una visión fantástica a los navegantes que arriben a puerto pero que seducen igual a los visitantes de a pie, son, como dice su nombre, un intento de Ibarrola por enlazar su memoria con las del Arte y la del territorio, plasmando el paisaje, la cultura y el modo de vida de los llaniscos a lo largo de la historia. Para ello se valen de motivos figurativos y abstractos que juegan con la geometría y la discontinuidad de las aristas, prismas y superficies.

Polémica al principio, la inaudita obra ya se ha ganado un hueco en el corazón de los vecinos y, consiguientemente, de los turistas, que no sólo pueden contemplar y fotografiarse con ese fantástico telón de fondo sino que, además, tienen la opción de comprar los bombones temáticos que alguna avispada pastelería de Llanes ha creado ad hoc.

Foto 1: Turismo de Llanes
Foto 2: Pedro M. Martínez Corada en Wikimedia