U2 – Songs of Innocence


U2 la armaron con la ingeniosa campaña de lanzamiento de su nuevo disco de estudio, Songs of Innocence. El 9 de septiembre, fecha en que Apple presentaba su flamante reloj inteligente, aparecieron los irlandeses como invitados especiales y anunciaron que regalaban sus nuevas canciones al medio billón de cuentas de iTunes que existen en el mundo.

Quisieras o no quisieras ahí lo tenías en tu ordenador, tablet o dispositivo móvil, y lo más grave es que no se podía eliminar. U2 spameando al prójimo con la anuencia de la multinacional de la manzana mordida a cambio de 70 millones de dólares por la exclusiva. Se armó tal pollo que Apple tuvo que crear una herramienta para poder borrar este archivo de música no deseado por muchos. La respuesta de la banda llegó tarde, un mes después, en forma de acto de contrición no muy convincente Bono pidió perdón tras verse obligado a responder una pregunta en una entrevista con fans, en la que le sacaron los colores:

Ups, lo siento. Tuve esa preciosa idea… puede que nos dejáramos llevar, algo a lo que tienden los artistas. Un poco de megalomanía, un toque de generosidad, algo de autopromoción, y un profundo miedo a que estas canciones en las que hemos puesto nuestra vida durante los últimos años no fueran escuchadas. Hay mucho ruido ahí fuera, y supongo que nos pasamos de ruidosos para hacernos oír.

U2 son así. Te gusten o no ahí están y Songs of Innocence viene a calmar la sed de nuevos temas del cuarteto. No Line on The Horizon fue su momento más bajo artísticamente, un disco flojo que pedía a gritos que el siguiente no lo fuera.

Con Songs of Innocence parece que se han quedado a medio camino. Los tiempos gloriosos en los que eran intocables no van a volver. Los cuatro miembros de U2 tienen ya una cierta edad y lo mejor ya nos lo han dado. Pero parece que el grupo emprende una nueva época: Guy Oseary, sí el mismo que estuvo al lado de Madonna, es su nuevo mánager. Adiós a Paul McGuinnes y adiós a toda una vida juntos. Hola a una era en la que su compañía discográfica, Island Records, se ha embolsado 50 millones de dólares por esta dudosa campaña de marketing barruntada por su nuevo halcón.

Danger Mouse había sido anunciado como productor a bombo y platillo. Al final ha tenido que acceder a trabajar también con Paul Epworth (Adele) y Ryan Tedder (OneRepublic), y su esperadísimo magisterio ha quedado en un casi nada porque no le han dejado meter mano en las canciones todo lo que él hubiera querido.

Cinco años sin un disco de U2 parecen un mundo. Y es así, pero el avance respecto a su anterior disco, No Line on The Horizon, no es el que esperábamos los fans. Despedidos Brian Eno y Daniel Lanois resulta que el problema está en ellos mismos. Bastante conservadores, incapaces de reinventarse de lleno, estos 11 temas nuevos saben a poco para lo que nos contaron.

Y la maniobra Apple no parece que les haya beneficiado, al contrario. Una vez regalado el pescado y viendo su calidad, pocos han accedido a hacerse con la edición física del mismo. Aunque puestos a comprarlo mejor en vinilo o esa edición en digipak con un CD extra con temas inéditos, versiones acústicas, una versión alternativa y una mezcla especial a cargo del afamado productor Tchad Blake.

Trece discos han publicado U2 en su carrera y en éste hay un poco de todo, como en el mercado. Se distancia Songs of Innocence de sus anteriores entregas y aunque globalmente defrauda se deja escuchar de principio a fin.

Se menciona ‘Song For Someone’, producida por Ryan Tedder, balada que Bono ha escrito para su mujer, como lo más destacado del álbum. A mí me parece un tema correcto, otro más a añadir a los que en su directo han estado acompañados por mecheros o móviles encendidos.

Para ser sincero en ese terreno baladístico los que se adjudicó el propio Danger Mouse son más dignos de U2. ‘Sleep Like a Baby Tonight’, con esa línea de electrónica por debajo, casi que te llega más. Temazo de principio a fin, incluso la voz de Bono, que nos regala un falsete, suena distinta. Lo mismo ocurre con ‘This is Where You can Reach me Now’, cien por cien Danger Mouse, que nos coloca a unos U2 diferentes y casi extraños que podrían incluso sonar en la pista de baile. Es incomprensble incluso que se hayan dejado la embriagadora ‘The Troubles’, con la fantástica presencia de Lykke Li, para cerrar Songs Of Innocence. Otro joyita que es seguro que muchos de los que les colaron el disco no habrán escuchado.

Rebobinando hacia atrás, al comienzo del álbum, es extraño que ‘The Miracle (Of Joey Ramone)’ haya sido el primer single. Tiene esas guitarras zumbadoras y ese comienzo coral, pero el aroma a ‘Vertigo’ es evidente. Por eso no sorprende. Tampoco lo hace ‘Every Breaking Wave’ otra balada de las muchas que el cuarteto nos ha colocado en sus anteriores entregas, aquí contagiada por algo que podríamos llamar como ‘coldpaydismo’.

De esa parte inicial, aunque no sorprende, me quedo con el tirón épico de ‘California (There Is No End To Love)’, que debería ser single, y cuatro puñetazos en la mesa como para enfatizar quienes son: la sugerente ‘Iris (Hold me Close)’, ‘Volcano’ y ‘Raised by Wolves’ o bienvenido seas The Edge, y ‘Cedarwood Rose’, un medio tiempo que nos obliga a darle al final un bien alto, casi un notable, a Songs of Innocence.