Elefantes, los meteorólogos del mundo animal

Hace mucho que la imagen grande y simpática de los elefantes se engrosó con ciertas actitudes que les acercan emotivamente a los humanos, como su portentosa memoria o la defensa solidaria de sus crías y de los miembros de la manada heridos. Ahora, un equipo de científicos de la Universidad de Texas acaba de añadirles otra algo más insólita: su capacidad para prever cambios en la metereología.

En efecto, el estudio realizado sobre grupos de paquidermos en Namibia parece demostrar que esta especie está excepcionalmente dotada, desde un punto de vista físico, para percibir determinados fenómenos y actuar en consecuencia. No sólo ellos; si de verdad son capaces de predecir el tiempo, también se beneficiarán los humanos que vivan en su entorno y los mismos conservacionistas.

En realidad no es predicción en sí sino más bien percepción. La clave está en sus descomunales orejas, que les proporcionan una gran capacidad auditiva que incluye bajas frecuencias; ello les permite oir los truenos lejanos y el ruido de la lluvia a kilómetros de distancia, lo que es una ventaja para saber cuándo se acerca la estación húmeda y emigrar en consecuencia.

Oliver Fraunfeld, profesor de Geología de la citada universidad, estudió durante siete años -entre 2002 y 2009- el comportamiento de nueve ejemplares de diferentes manadas colocándoles un GPS. El análisis de sus movimientos reveló que cambiaban de lugar continuamente y sin explicación aparente durante la temporada de lluvias, tres meses que en Namibia tienen lugar entre enero y marzo fundamentalmente.

El estudio, publicado en la revista PlosOne, indica que las tormentas eran las causantes de esa conducta: podían detectar una a 241 kilómetros de distancia y así saber cuándo debían variar de dirección en su continua búsqueda de comida. Porque, tras un largo período de sequía que dura casi todo el año, los elefantes esperan ansiosamente el agua y avanzan hacia ella.

Ahora, los investigadores trabajan en intentar aprovechar esa capacidad sensitiva de los proboscidios para ayudarles a garantizar su propia supervivencia, manteniéndolos a salvo de los cazadores furtivos.

Vía: Daily Mail

Foto: Makuleke6 en Wikimedia