Chip anticonceptivo, el futuro de la planificación familiar

Chip anticonceptivo, el futuro de la planificación familiar

Chip anticonceptivo futuro planificacion familiar

¿Ven esa utopía de ciencia ficción que augura al ser humano la capacidad de controlarlo todo mediante un chip implantado en su organismo, permitiéndole decidir aspectos como la comunicación o la temperatura corporal? Pues poco a poco se van dando pasos en esa dirección. Lenta pero, por lo visto, inexorablemente.

El último capítulo de ese proceso ya es una realidad y está orientado a las mujeres: mediante un minúsculo microprocesador podrán determinar en qué momento aplicar el control de natalidad o no. Ojo, que el campo de actuación no se limita a saber cuándo, sino también a manejarlo a voluntad, proporcionando a la usuaria la decisión total sobre su reproducción.

Los anticonceptivos actuales constituyen un engorro, una actuación química directa sobre las hormonas o la más o menos simple barrera para impedir el paso de los espermatozoides. En el primer caso hay que estar pendiente de las tomas y en el segundo, cambiar el sistema periódicamente como pasa con el DIU por ejemplo, aparte de la obligatoriedad de quitarlo si se quiere dar marcha atrás y tener un hijo. Pero el chip en cuestión no necesitaría esa renovación o, en todo caso, muy de cuando en cuando porque aguantaría más de una quincena de años.

El dispositivo, desarrollado por Gates Foundation y la empresa MicroCHIPS, se basa en la implantación de una pequeña cantidad de la hormona anticonceptiva levonorgestrel que se va liberando por el organismo poco a poco por control remoto. Un mando a distancia inalámbrico permite manejar la situación a voluntad: se puede detener el proceso en un momento dado y reiniciarlo después de nuevo, si así se desea.

Esta forma de administrar fármacos ya se ha ensayado para medicar pacientes con osteoporosis, por ejemplo, y ahora acaba de encontrar un nuevo campo de actuación que se podría extender a los países en vías de desarrollo para solucionar sus problemas de planificación familiar. De momento está en fase de prueba pero si finalmente se concreta, podríamos hablar de una segunda revolución sexual que tomaría el relevo de la que facilitó la célebre píldora en los años sesenta.

Más información: MicroCHIPS
Vía: Engadget