Los riesgos de entrar y salir de un faro en el mar 2

Los riesgos de entrar y salir de un faro en el mar

Hace un par de semanas se produjo el 70 aniversario del desembarco de Normandía. Además de soldados, desembarcaron algunos fotógrafos armados con su cámara y en el caso de Robert Capa, tomar una de las fotografías más famosas del siglo XX. La segunda guerra mundial y las guerras en general suelen ser una excelente oportunidad para que una fotografía sea recordada mundialmente a lo largo de los años. La izada de bandera en Iwo Jima, el Beso de la victoria o Muerte de un miliciano son algunos ejemplos.

Pero dejemos las guerra y centrémonos en fotos famosas. Un buen amigo fotógrafo me comentó que disfruta sacando fotos durante los días de lluvia; la luz, el agua y los reflejos permite conseguir extraordinarias imágenes. Por eso cuando me encontraba viviendo en A Coruña me gustaba fotografiar la zona de la Torre de Hércules, donde el faro y las olas permitían sacar una fotos espectaculares.

Y seguramente una de las fotografías más famosas realizadas a un faro sea la que capturó Jean Guichard al faro francés La Jument durante una tempestad en el año 1989.

El faro de la Jument salió de su anonimato cuando Guichard le sacó una serie de serie de fotografías desde un helicóptero. En ellas, se puede ver el momento justo en el que uno de los fareros, Théodore Malgorne, estuvo a punto de ser engullido delante de la puerta del faro por una ola gigantesca, pero consiguió resguardarse a tiempo en su interior.

Seguro que os suena. Estos faros se encuentran en medio del mar, y en el caso de La Jument, ya se encuentra automatizado y no necesitan presencia humana en su interior. Pero si os preguntáis cómo hacían para cambiar de farero o enviar provisiones, más abajo podeis ver lo complicado y arriesgado que era esta operación.

En este caso es el Faro de Kéréon que fue el último de los faros franceses en el mar en ser automatizado. Curiosamente en Inglaterra este tipo de faro se denomina Hell (infierno) y con toda la razon del mundo ya que en el vídeo se puede ver la peligrosidad y que para ser fareros había que tener un punto de locura.

Este faro de Kéréon es controlado a distancia desde 2004 y aunque se realizan visitas periódicas de mantenimiento, ahora son en helicóptero.

Vía: Gizmodo