Las misteriosas señales detectadas por telescopios de Australia y Puerto Rico

Las misteriosas señales detectadas por telescopios de Australia y Puerto Rico

Hace tiempo hablamos de Wow!, la señal de origen desconocido captada por el radiotelescopio Big Ear de Ohio el 15 de agosto de 1977:

Ocurrió el 15 de agosto de 1977 a las 23.16 horas. El radiotelescopio Big Ear de Ohio recibió la señal de origen desconocido durante 72 segundos, procedente de algún lugar en la zona oeste de la constelación de Sagitario. La señal tenía una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo del Universo.

Ahora Nadia Drake nos descubre en National Geographic la existencia de otro tipo de señales, concretamente ondas de radio, procedentes de algún lugar muy lejano del Universo, y que han sido captadas por un telescopio australiano y por el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico.

Se trata de ráfagas de ondas de radio, de las que de momento solo se ha captado una docena, y que constituyen un enigma ya que parecen proceder de un punto muy distante del Universo. Se descubrieron por vez primera en 2007 y, desde entonces, los científicos no se han puesto de acuerdo sobre qué las puede originar. Según la astrónoma Duncan Lorimer, que publico un artículo al respecto en arXiv el 10 de abril, existen más teoría que señales captadas.

El 2 de noviembre de 2012 a las 6:35 am UT una ráfaga de estas ondas de radio fue captada por el Observatorio de Arecibo, con un pico de 3 milisegundos. A diferencia de las ondas emitidas por algunos púlsares, la ráfaga no se repitió. Simplemente desapareció. Se la llamó FRB 121 102.

El caso es que esta ráfaga fue muy similar a otras seis captadas anteriormente por el telescopio australiano Parkes. Igual de fugaz y extraña. Y su procedencia se estima en miles de millones de años luz de distancia. Al principio, al ser siempre el mismo telescopio el que las captaba, se creyó que podían ser producidas por éste. Pero su captación en otro vuelve a poner sobre la mesa el misterio.

Una de las explicaciones sería que estas ráfagas son emitidas por estrellas de neutrones llameas RRATs, que existen en nuestra galaxia y emiten un pulso único. Otras apuntan a que pueden ser el resultado de la colisión de estrellas de neutrones o agujeros negros.