Categorías
Museos

Una visita al submarino U.S.S. Pampanito en San Francisco


¿Hay en perspectiva un viaje a San Francisco (EEUU)? Entonces seguro que ya llevará apuntadas en la agenda algunas visitas de rigor, como la del Golden Gate o la isla de Alcatraz. También estará previsto un paseo por Chinatown y recorrer alguna de sus empinadas calles a bordo del clásico tranvía. Pero aquí vamos a añadir dos curiosas sugerencias, ambas de corte similar: el U.S.S. Pampanito.

Como se habrá deducido por su nombre, se trata de un barco de la U.S. Navy, en concreto un submarino que tras terminar su servicio activo en 1976 -y fue muy activo, pues participó en varios combates durante la Segunda Guerra Mundial- fue retirado.

Pero no lo enviaron directamente al desguace, como hacemos aquí bastante irresponsablemente ignorando nuestro patrimonio, sino que, tras un período en que se usó para entrenamiento, lo adquirió la Maritime Park Association para convertirlo en un museo.

Y, en efecto, desde 1982 se puede visitar en el popular y concurrido Fisherman’s Wharf, registrando alrededor de veinticinco mil visitas al año. Claro que no todo se limita a los turistas; en 1995 sirvió de set de rodaje de la película Abajo el periscopio, en la que aparecía con el nombre U.S.S. Stingray.

Pero, por supuesto, su interés principal radica en que se puede subir a verlo por dentro para descubrir las claustrofóbicas condiciones de vida que debía soportar la tripulación (unos ochenta hombres) cuando surcaba los mares: el puente de mando, los dormitorios, la cocina, el comedor, la sala de máquinas, la sala de torpedos…

El Pampanito, en su día registrado como SS-383, es un sumergible de la clase Balao que fue construido en el astillero de Portsmouth, New Hampshire, junto a su gemelo, el U.S.S. Picuda (que, por cierto, en 1973 fue vendido a la Armada Española y rebautizado como Narciso Monturiol). Ambos se botaron en 1943 y entraron en liza.

El Pampanito se dirigió al Pacífico, a la base de Pearl Harbor, desde donde hizo seis salidas para atacar convoyes japoneses. Consiguió hundir seis buques y rescatar a setenta y tres prisioneros de guerra supervivientes británicos de un navío nipón al que torpedeó, siendo condecorado por ello su comandante y varios marinos.

El submarino se puede visitar con guía desde las 9:00 hasta la tarde por doce dólares (cuatro los niños y ocho los jubilados, gratis los menores de seis años); sin guía serían tres dólares.

Más información: San Francisco Maritime National Park Association

Foto: 305 Seahill en Flickr