Torwood Blue Pool, la piscina misteriosa 2

Torwood Blue Pool, la piscina misteriosa

El lago Ness y la leyenda de su peculiar habitante no son el único rincón de Escocia que pueden presumir de misterio. En un claro del bosque Tor Wood, al norte de Denny y Larbert, hay una extraña pileta cuya autoría es desconocida y de la que se ignora cuándo y por qué fue construida.

Es conocida como Torwood Blue Pool por las gentes locales, que ya se han acostumbrado a vivir con ese enigma irresoluto. Tiene forma redonda, con un diámetro de siete metros y una profundidad en torno a tres y medio o cuatro; es difícil decirlo con seguridad porque, a pesar de su nombre, el agua que la cubre es turbia y oscura, de manera que ni siquiera se ven los escombros que se amontonan en el fondo.

No pertenece a ninguna casa de los alrededores ni tiene dueño conocido. Simplemente está ahí y nadie parece saber o recordar desde cuándo ni la causa de su construcción. Lo que sí es evidente es que no se trata de una poza natural sino que está hecha con ladrillo y cemento.

Nigel C. Turnbull dedicó media vida a investigarla como aficionado. La vio por primera vez en 1961, de niño, a la edad de diez años, pero no se puso a trabajar en ella hasta que la redescubrió mucho más tarde, ya con cuarenta y cinco. Pero tras décadas rebuscando e interrogando a los vecinos no averiguó gran cosa.

Torwood Blue Pool piscina misteriosa 2

Analizó el agua, repasó la prensa local y sacó algunos materiales de debajo del agua, registrándolo todo en una página web que había abierto ad hoc. Por desgracia, Turnbull falleció de cancer en el Strathcarron Hospice en 2012, cuando tenía sesenta y un años, y nunca pudo satisfacer su curiosidad.

Hay algunas teorías, claro. Una dice que podría ser una tina para tintes industriales; pero la más plausible es la que sitúa la Torwood Blue Pool como salida de ventilación de una mina, algo que podría explicar el pasadizo y arco de entrada que Turnbull descubrió y grabó en el fondo poco antes de morir, tras aclarar algo el agua.

El caso es que el secreto sigue abierto y cada vez parece más improbable que se llegue a desvelar alguna vez, entre otras cosas porque nadie parece haber recogido el testigo de Turnbull. Mientras, los jóvenes la aprovechan como improvisada piscina para bañarse en plena naturaleza…

Vía: Atlas Obscura

Foto 1: Lairich Rig en Secret Scotland
Foto 2: Robert Murray en geograph.org