Seneb Kay, nuevo faraón y nueva dinastía

Seneb Kay nuevo faraón nueva dinastía

La antigüedad de la civilización egipcia, unida a su larguísima duración, provoca que periódicamente se sigan realizando descubrimientos en esa especialidad. Así, cada cierto tiempo oímos hablar de momias recién encontradas, restos de estructuras arquitectónicas desenterradas, como ha sido el caso este año, nombres de nuevos faraones desconocidos hasta la fecha.

Lo digo en plural porque en marzo ya publicamos un post sobre uno de estos reyes, Nekth In Ra, hallado en una inscripción en el templo de Amón (Luxor) por una expedición francesa y que correspondería a la poco conocida XVII dinastía, tributaria de los hicsos durante el doiminio de éstos. Pero es que días atrás tuvimos noticias de otro faraón más que sale a la luz: Woseribre Seneb Kay, al que no mencionan las crónicas ni del que, por tanto, se sabía nada.

La referencia fue encontrada en un cartucho con su nombre jeroglífico en Abidós, en una modesta tumba que arqueólogos del Penn Museum (Universidad de Pennsilvanya), en colaboración con el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto y dirigidos por Josef Wegner, estaban excavando desde este verano. Lo gracioso es que no buscaban a Seneb Kay sino a Sobekhotep I, fundador de la XIII dinastía, de quien se habría reutilizado el sarcófago. Más de un siglo los separaba cronológicamente.

Porque el descubrimiento no se limitó al nombre. La tumba tenía cuatro cámaras y en la mortuoria había un pesado sarcófago de cuarcita roja, datado en el Segundo Período Intermedio, en cuyo interior yacía el esqueleto del personaje. Originalmente debió estar momificado pero los saqueadores lo dejaron en simples huesos, como lo demuestra el hecho de que no apareciera ajuar funerario; sólo los típicos vasos canopes, un pectoral de madera (que antes perteneció a Sobekhotep) y las pinturas que decoraban las paredes con imágenes de las diosas Nut, Isis, Neftis y Selket.

Y allí estaba también el cartucho aludiendo a un tal Woseribre Seneb Kay (Woseribre significa Hijo de Re), rey del Bajo y Alto Egipto. El faraón tenía una altura de 1,75 metros, y, según los análisis preliminares de los expertos, debió morir a la edad de cuarenta años. Se calcula que vivió en torno al año 1650 a.C, lo que significaría que los hicsos no llegaron a ocupar esa parte del sur país donde se ubica Abidós, en la actual provincia de Sohag.

El descubrimiento replantea la existencia de una olvidada dinastía independiente, contemporánea de los invasores (la XV) y de la tebana (XVI), tal cual proponía en 1997 el egiptólogo Kim Ryholt. El lugar del hallazgo sería la necrópolis real del sur de Abidós, un sitio que antaño era conocido como Montaña de Anubis y para el que los faraones de esa dinastía aprovecharían elementos de las tumbas de otras, caso del sarcófago mencionado. Hay unos dieciséis sepulcros en la zona.

El caso es que Seneb Kay sí aparece en el famoso Papiro de Turín, una lista de monarcas egipcios escrita durante el reinado de Ramsés II, en torno al 1200 a.C, sólo que está en un fragmento roto e incompleto en el que únicamente se lee Woser…re encabezando una relación de doce faraones inidentificables. La casualidad ha querido ayudar a la ciencia una vez más.

Vía: EurekAlert!
Foto: Jennifer Wegner, Penn Museum
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