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DIFIS, un nuevo sistema para contener los derrames de petróleo


Cada cierto tiempo se producen catástrofes marítimas que conducen a una contaminación del medio ambiente durante años. En Galicia, los naufragios del Mar Egeo en 1992 y del Prestige en 2002 destrozaron las costas gallegas y pusieron de manifiesto que no existe un sistema fiable para capturar el petróleo antes de que llegue a la superficie y se produzca la marea negra. Pero por fin parece que las autoridades europeas se han puesto manos a la obra y en 2005 comenzaron el proyecto DIFIS, un sistema para poder recuperar hidrocarburos de buques hundidos, incluso en grandes profundidades.

El doctor Fivos Andritsos y sus colegas italianos del Centro Común de Investigación de Ispra fueron los primeros en desarrollar este nuevo método que puede ser aplicado de manera rápida y rentable en cualquier tipo de fuga, tanto de barcos como plataformas petrolíferas, siempre y cuando el contaminante no se haya disuelto en el agua.

Debido a que el aceite es menos denso que el agua, el petróleo suele desplazarse desde el fondo del mar hacia la superficie. DIFIS, cuyas siglas vienen a significar “Embudo doble invertido para la intervención en naufragios”, utiliza esta característica a su favor, y consta de los siguientes componentes: una cúpula, un tubo central y una campana de almacenamiento.

La cúpula tiene forma de tienda de campaña y se coloca encima de la fuga. Esta estructura ligera y flexible, y aquí está la parte difícil, tiene que estar conectada a unos pesos colocados exactamente alrededor de la fuente del derrame del petróleo. Una vez anclada, la estructura se abre, y todo el petróleo que asciende es canalizado a través de un tubo central para terminar en la campana de almacenamiento. Esta campana intermedia se encuentra a 30-50 metros por debajo de la superficie del mar por lo que el mal tiempo y el oleaje no le afecta.

Todo el sistema es pasivo por lo que no requiere intervención humana, excepto para comprobar la campana de almacenamiento y descargar periódicamente el petróleo recogido.

El proyecto se completó a finales de mayo de 2010 y fue llevado a cabo por un consorcio de 8 participantes. Cuatro empresas francesas, dos españolas, una griega y todas ellas coordinadas por el Instituto de Investigación Marítima de los Países Bajos (MARIN)

Todas las simulaciones confirman la solidez del proyecto y su viabilidad económica para profundidades entre 500 y 2.000 metros. Además, MARIN construyó un modelo a escala, y durante sus pruebas la cúpula se desplegó correctamente y la campana recogió el derrame perfectamente. Incluso, cuando fue probada con fuertes corrientes y en condiciones de tormenta extremas, simulando olas de doce metros de altura.

Esperemos que tarden mucho en probar este nuevo sistema en condiciones reales, pero es bueno saber que al menos existe un plan para contener y minimizar los desastres de una marea negra.

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