E-Cat: ponga un generador de fusión fría en su casa

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Una de las cosas que nos traen los avances científicos y tecnológicos es la posibilidad cada vez mayor de tener en casa inventos que, en otros tiempos, estaban confinados a los laboratorios más sofisticados. Así llegamos a la situación actual: ¿a quién no le apetece tener un reactor de fusión nuclear en la cocina, por ejemplo? Hasta los precios se vuelven asequibles; al menos relativamente.

No es broma. Andrea Rossi, físico de la Universidad de Bolonia, acaba de poner a la venta el polémico E-Cat (Energy Catalyzer), un catalizador de energía, un generador de fusión fría lo suficientemente potente para iluminar el hogar. Una ganga comercializada al módico precio de poco más de un millón de euros.

Rossi y su equipo han estado trabajando en tener disponibles dos tamaños: doméstico y empresarial. El primero tiene una capacidad de diez kilovatios de energía «limpia, verde y segura», aunque aún se halla pendiente de concluir más pruebas y obtener certificados.

Pero el otro, más grande, ya está listo para salir de la cadena de montaje. Se llama E-Cat y está compuesto por ciento seis unidades más pequeñas que, debidamente montadas en un mismo contenedor de transporte, pueden producir un MW de potencia.

Sus autores aseguran que se trata de un dispositivo sencillo: un tubo de metal que contiene un minicatalizador de polvo de níquel de nanotamaño. El tubo se llena en el arranque con pequeñas cantidades de hidrógeno y puede producir calor durante varios meses.

A diferencia de las reacciones de fusión típicas, que requieren enormes cantidades de energía para fusionar átomos de hidrógeno, la fusión fría es una reacción nuclear de baja energía que fusiona el níquel e hidrógeno en cobre. El catalizador por el que este proceso se produce en el sistema E-Cat constituye todavía un secreto, de ahí la controversia que levanta entre los científicos.

Y es que, al no haber podido verlo aún de cerca con sus propios ojos, hay un montón de escépticos. Únicamente se realizó una prueba pública estrictamente controlada en 2011 cuyo resultado fue agridulce: tuvo éxito en generar 470 kw durante más de cinco horas, pero falló en la previsión de alcanzar un MW por culpa de un fallo mecánico. Suficiente, no obstante, para convencer al cliente que había encargado la demostración (se dice que fue la empresa Seth DARPA), que compró una unidad.

El siguiente paso es entrar en los hogares, para lo que ya hay planes. Hoy en día, el E-Cat se vende en Italia con un plazo de entrega de cuatro meses y una vida útil de treinta años, con garantía de funcionamiento para dos. ¿Cómo repercutirá en el sector energético? Teniendo en cuenta las desmesuradas tarifas que pagamos en España y las subidas que se prevén para los próximos quince años, igual resulta rentable que acabemos instalando en el edificio un sistema de fusión fría.

Vía: Motherboard
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