Un cinturón de paneles solares en la Luna


Tras el desastre de Fukushima Japón paró todos sus reactores nucleares, lo que dejó al país con un importante déficit de energía que tarde o temprano tendrán que solucionar. Shimizu Corporation, una empresa de Tokio que se caracteriza por sus proyectos futuristas (tienen planeado un hotel espacial, bases lunares y cosas por el estilo), propone una solución singular: construir en la Luna un cinturón de paneles solares.

Este cinturón, que recorrería todo el ecuador del satélite, tendría una longitud total de unos 11.000 kilómetros por otros 400 de ancho, y sería capaz de enviar a la Tierra unos 13.000 teravatios de energía al año. Casi el triple de lo que produce, por ejemplo, Estados Unidos. La producción sería contínua durante las 24 horas del día.

Y es que, al no existir nubes, sus paneles solares estarían recibiendo radiación solar constantemente. El problema es cómo traer toda esa energía hasta la Tierra. Una posibilidad sería con transmisiones de microondas, y otra a traves de lasers. Unas antenas de 20 kilómetros de diámetro transmitirían la energía desde la Luna a las antenas receptoras en la Tierra.

Además, no se podrían llevar los materiales para construir y montar el cinturón, sino que deberían ser obtenidos en la propia Luna, lo cual implica desarrollar la tecnología necesaria para que la minería lunar fuera una realidad, así como establecer una base permanente, ya sea para humanos o robots que se encargarían del montaje y mantenimiento. Según afirman, se podría producir agua reduciendo el suelo lunar con hidrógeno llevado de la Tierra, e incluso el cemento podría elaborarse in situ.

Las ventajas de implementar este cinturón son que, probablemente, ya no necesitariamos obtener energía de combustibles fósiles, ni de reactores nucleares, lo que en principio sería algo bastante bueno para nuestro medio ambiente.

Las estimaciones de Shimizu es que para 2035 se pueda acometer el proyecto. Pero de momento es tan sólo un sueño más que agregar a su web corporativa. Eso sí, profusamente documentado.