Torres del Paine, octava Maravilla del Mundo

Hay algunas montañas o grupos de ellas cuyos perfiles resultan inconfundibles. El Everest es una de ellas; el monte Fuji también, al igual que el Kilimanjaro o el Matterhorn por citar de varios continentes. Si nos vamos a América el mejor ejemplo lo constituirían las Torres del Paine, en Chile, también conocidas como Cuernos del Paine por su característica forma y que acaban de ser nombradas la Octava Maravilla del Mundo.

Para ser exactos, la distinción es para el Parque Nacional al completo, en el que se ubican. El actor chileno Cristián de la Fuente fue el encargado de recoger el galardón, entregado en un programa de televisión de EEUU. Antes hubo cuatro meses de votaciones, entre junio y septiembre, en la web Virtual Tourist de TripAdvisor, con 330 destinos de medio centenar de países de todo el mundo como candidatos.

Las torres al amanecer / foto Dmitry Pichugin – Shutterstock

Millones de votantes participaron en el evento decantándose por ese delicioso rincón natural chileno, que ha sido recibido con entusiasmo en el país sudamericano. No es para menos. El parque, situado en la región de Magallanes, en el extremo sur, lindando con el Parque Nacional de los Glaciares argentino, fue creado en 1959 y se le fue añadiendo territorio hasta alcanzar una superficie actual de más de 242 hectáreas. También está declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.

Se puede llegar desde Punta Arenas o Puerto Natales por la ruta CH-9, aunque luego, en el interior, la carretera pasa a ser simple pista forestal. A pesar de su difícil topografía y del rigor climático, cada año los visitan en torno a 150.000 personas, que a partir de ahora seguramente serán más por el efecto llamada del premio.

Glaciar del Lago Grey en Torres del Paine / foto Dr Fallow – Shutterstock

El paisaje maravilloso -nunca mejor dicho que ahora- tiene su cénit en el mencionado macizo que da nombre al lugar. Una agrupación de agujas de granito, de aristas que parecen cortadas a pico por la acción glaciar y un peculiar tono rojizo, que son auténticos iconos y despiertan en cualquier viajero las ganas de acercarse hasta allí para contemplarlas en vivo.

No es su única baza, puesto que hay fauna local protegida (ñandú, blanquillo, lechuza, puma, zorro…) sumando 25 especies, más otras 274 vegetales de estepa patagónica, matorral preandino, bosque magallánico y desierto andino. A ello se suman lagos, glaciares, valles y una serie de atractivos turísticos como refugios, zonas de picnic, miradores, centros ambientales, camping, tiendas de artesania, rutas a caballo, alquiler de cabañas, etc.

Torres del Paine / foto cge2010 – Shutterstock

En cuanto a las entradas, las tarifas en temporada alta (enero, febreeo y marzo) son de 5.000 pesos -7,2 euros- para los adultos chilenos (500 para niños) y 18.000 para extranjeros, que en temporada baja pasan a ser 3.000 (400) para nacionales y 10.000 (500) para extranjeros.

Más información: Parque Nacional Torres del Paine

Foto de portada: Miguel Vieira en Wikimedia